D. Rod.—Pero allí á don Pedro miro.
Vos, señora, con Hernando
Os quedad en este sitio,
Miéntras hablo á vuestro hermano.
Dª. Leo.—(Ap.) ¡Cielos! vuestro influjo impio
Mudad, ó dadme la muerte;
Pues me será mas benigno
Un fin breve, aunque es atroz,
Que un prolongado martirio.
D. Rod.—Pues yo me quiero llegar.
(Sale don Pedro.)
D. Ped.—Que saber no haya podido
Mi enojo quien en mi casa
Le dió entrada á mi enemigo,
Ni haya encontrado á mi hermana,
Mas buscarla determino
Hácia el jardin, que quizá
Temerosa del ruïdo
Se vino hácia aquesta cuadra.
Yo voy; pero don Rodrigo
Está aquí; á buen tiempo viene,
Pues que ya Leonor me ha dicho
Que gusta de ser mi esposa.
Seais, señor, bien venido,
Que á no haber venido vos,
En aqueste instante mismo
Habia yo de buscaros.
D. Rod.—La diligencia os estimo.
Sentémonos, que tenemos
Mucho que hablar.
D. Ped.—(Ap.) Ya colijo,
Que á lo que podrá venir
Resultará en gusto mio.
D. Rod.—Bien habreis congeturado
Que lo que puede, don Pedro,
A vuestra casa traerme
Es el honor, pues le tengo
Fiado á vuestra palabra;
Que aunque sois tan caballero,
Miéntras no os casais está
A peligro siempre expuesto;
Y bien veis que no es alhaja
Que puede en un noble pecho
Permitir la contingencia,
Porque es un cristal tan terso
Que sino le quiebra el golpe,
Le empeña solo el aliento.
Esto habreis pensado vos,
Y hareis bien en pensar esto;
Pues tambien esto me trae...
Mas no es esto á lo que vengo
Principalmente, porque
Quiero con vos tan atento
Proceder, que conozcais
Que teniendo de por medio
El cuidado de mi hija
Y de mi honor el empeño,
Con tanta cortesania
Procedo con vos, que puedo
Hacer mi honor accesorio
Por poner primero el vuestro,
Ved si puedo hacer por vos
Mas, aunque tambien concedo
Que esta es conveniencia mia;
Que habiendo de ser mi yerno,
El quereros ver honrado
Resultará en mi provecho.
Ved vos cuán celoso soy
De mi honor, y con qué estremo
Sabré celar mi opinion,
Cuando así la vuestro celo.
Supuesto esto, ya sabeis
Vos que don Cárlos de Olmedo,
De mas del lustre heredado
De su noble nacimiento...
D. Ped.—(Ap.) A don Cárlos me ha nombrado;
¿Dónde irá á parar aquesto?
Y el no hablar de que me case...
Sin duda sabe el suceso
De que la sacó don Cárlos.
¡Hoy la vida y honra pierdo!
D. Rod.—El color habeis perdido,
Y no me admiro, que oyendo
Cosas tocantes á honor,
No fuerais noble ni cuerdo
Ni honrado, sino mostráreis
Ese noble sentimiento.
Mas pues de lances de amor
Teneis en vos el ejemplo,
Y que vuestra propia culpa
Honesta el delito ageno,
No teneis de qué admiraros
De lo mismo que habeis hecho.