Cast.—No sino, que viene á cuento
Lo de: Nos sois vos Leonor.
D. Ped.—Pues ¿quién eres tú, portento,
Que por Leonor te he tenido?
(Descúbrese Castaño)
Cast.—No soy sino el perro muerto
De quien se hicieron los guantes.
Cel.—La risa tener no puedo
Del embuste de Castaño.
D. Ped.—Mataréte: ¡vive el cielo!
Cast.—¿Por qué? si cuando te dí
Palabra de casamiento,
Que ahora estoy llano á cumplirte,
Quedamos en un concierto,
De que si por tí quedaba,
No me harias mal; y puesto
Que ahora queda por tí,
Y que yo estoy llano á hacerlo,
No faltes tú, pues que yo
No falto á lo que prometo.
D. Cár.—¿Cómo estas así, Castaño,
Y en tal traje?
Cast.—Este es el cuento,
Que por llevar el papel,
Que aun aquí guardado tengo,
En que á don Rodrigo dabas
Cuenta de todo el enredo,
Y de que á Leonor llevaste,
Para llevarlo sin riesgo
De encontrar á la justicia,
Me puse estos faldamentos;
Y don Pedro enamorado
De mi talle y de mi aseo,
De mi gracia y de mi garbo,
Me encerró en este aposento.
D. Cár.—Mirad, señor don Rodrigo,
Si es verdad que soy el dueño
De la beldad de Leonor,
Y si ser su esposa debo.