D. Ped.—Yo soy el que debo
Alegrarme, pues con vos
Uno la amistad al deudo,
Y así porque nuestras bodas
Se hagan en un mismo tiempo,
Dadle la mano á doña Ana,
Que yo á Leonor se la ofrezco.

[Llégase á Castaño]

D. Cár.—Antes os daré mil muertes!

Cast.—Miren aquí si soy bello,
Pues por mí quieren matarse!

D. Ped.—Dame, soberano objeto
De mi rendido albedrío,
La mano.

Cast.—Sí, que os la tengo,
Para dárosla mas blanca,
Un año en guantes de perro.

(Descúbrese Leonor)

Dª. Leo.—Tente, Cárlos, que yo quedo
Demas, y seré tu esposa;
Que aunque me hiciste desprecios,
Soy yo de tal condicion,
Que mas te estimo por ellos.

D. Cár.—¡Mi bien, Leonor! ¡que tú eras!

D. Ped.—¿Qué es esto? ¿por dicha sueño?
Leonor está aquí y allí.