Y por razon de su forma
Revuelta sobre sí misma
La intitulé Caracol,
Porque esa revuelta hacia;
Pero este está tan informe,
Que no solo es cosa indigna
De vuestras manos, mas juzgo
Que aun le desechan las mias.
Por esto no os le remito;
Mas como el Cielo permita
A mi salud mas alientos,
Y algun espacio á mi vida,
Yo procuraré enmendarle,
Porque teniendo la dicha
De ponerle á vuestros pies,
Me cause gloriosa envidia.
De don Pedro y don Martin
No podreis culpar de omisas
Las diligencias, que juzgo
Que aun excedieron de activas.
Y mandadme, que no siempre
Ha de ser tal mi desdicha,
Que queriendo obedeceros,
Con querer, no lo consiga.
Y al gran marques, mi señor,
Le direis de parte mia,
Que aun en tan muertas distancias
Conservo memorias vivas;
Que no olvido de su mano
Las mercedes recibidas;
Pues no son ingratos todos
Los que, al parecer, se olvidan;
Que si no se lo repito,
Es por la razon ya dicha,
De escusar que lo molesta
Ostente lo agradecida;
Que no le escribo, porque
Siendo alhaja tan baldía
La de mis letras, no intento
Que de embarazo le sirva;