El que está triste censura
Al alegre de liviano,
Y el que está alegre se enoja
De ver al triste penando.
Los dos filósofos griegos
Bien esta verdad probaron,
Pues lo que en el uno risa
Causaba en el otro llanto.
Célebre su oposicion
Ha sido por siglos tantos,
Sin que cual acertó este
Hasta agora averiguado;
Antes en sus dos banderas
El mundo todo alistado,
Conforme el humor le dicta
Sigue cada cual su bando.
Uno dice que de risa
Solo es digno el mundo vario,
Y otro que sus infortunios
Solo son para llorados.
Para todo se halla prueba
Y razon en qué fundarlo,
Y no hay razon para nada,
De haber razon para tanto.
Todos son iguales jueces,
Y siendo iguales y varios,
No hay quien pueda decidir
Cuál es lo mas acertado.
Pues si no hay quien lo sentencie,
¿Porqué pensais vos errado
Que os cometió Dios á vos
La decision de los casos?
O ¿porqué contra vos mismo
Severamente inhumano,
Entre lo amargo y lo dulce
Quereis elegir lo amargo?
Si es mio el entendimiento,
¿Porqué siempre he de encontrarlo
Tan torpe para el alivio,
Tan agudo para el daño?