Mas ¿cómo podré callarlo,
Si he comenzado á decirlo,
Y un secreto ya revuelto
Puede dar un tabardillo?

Así, para no tenerle,
Diré lo que dice, y digo
Que es el Conde de la Granja.
Laus Deo. Lo dicho, dicho.

XXI.

En reconocimiento á los autores europeos que elogiaron los versos de la poetisa.

(Fragmentos.)

...........
¿De dónde á mí tanto elogio?
¿De dónde á mí encomio tanto?
¿Tanto pudo la distancia
Añadir á mi retrato?

¿De qué estatura me haceis?
¿Qué coloso habéis labrado,
Que desconoce la altura
Del original lo bajo?

No soy yo la que pensais,
Sino es que allá me habeis dado
Otro ser en vuestras plumas,
Y otro aliento en vuestros labios;