Para cantarte alabanzas
Da dignidad á mi lengua,
Y contra tus enemigos
Dame tu virtud y fuerza.

Y tú, Señor poderoso,
Concedédle por defensa
El presidio de tu Madre
A la fragilidad nuestra,

Para que con el auxilio
De su maternal clemencia
De nuestras iniquidades
Levantemos la cabeza.

XXVII.

A Cristo sacramentado, en el dia de la comunion.

Amante dulce del alma,
Bien soberano á que aspiro,
Tú que sabes las ofensas
Castigar á beneficios;

Divino iman en que adoro,
Hoy que propicio te miro,
Que me influyes la osadía
De poder llamarte mio;

Hoy que en union amorosa
Imaginó tu cariño
Que si no estabas en mí,
Era poco estar conmigo;

Hoy que para examinar
El amor con que te sirvo,
Al corazon en persona
Has penetrado tú mismo: