Tienes grande señorío,
Pero tu jurisdiccion
Domina la inclinacion,
Mas no pasa al albedrío;
Así librarme confio
De tu loco atrevimiento,
Pues aunque rendida siento
Y presa la libertad,
Se rinde la voluntad,
Pero no el consentimiento.

En dos partes dividida
Tengo el alma en confusion,
Una esclava á la pasion,
Y otra á la razon medida.
Guerra civil encendida
Aflige el pecho importuna;
Quiere vencer cada üna,
Y entre fortunas tan varias
Morirán ambas contrarias,
Mas no vencerá ninguna.

Cuando fuera, Amor, te via
No merecí de ti palma,
Y hoy que estás dentro del alma
Es resistir valentía;
Córrase, pues, tu porfía
De los triunfos que te gano,
Pues cuando ocupas tirano
El alma sin resistillo,
Tienes vencido el castillo,
E invencible al castellano.

Invicta razon alienta
Armas contra tu vil saña,
Y el pecho es corta campaña
A batalla tan sangrienta.
Y así, Amor, en vano intenta
Tu loco esfuerzo ofenderme,
Pues podré decir al verme
Espirar sin entregarme,
Que conseguiste matarme,
Mas no pudiste vencerme.

IX.

Enviando su imágen á una persona.

A tus manos me traslada
La que mi original es,
Que aunque copiada la ves,
No la verás retractada:
En mí toda trasformada
Te da de su amor la palma;
Y no te admire la calma
Y el silencio que hay en mí,
Pues mi original por tí
Pienso que está mas sin alma.

De mi venida envidiosa
Queda, en mi fortuna viendo
Que ella es infeliz sintiendo
Y yo sin sentir dichosa.
En señal mas venturosa
Estrella mas oportuna
Me asiste, sin duda alguna,
Pues que de un pincel nacida
Tuve sér con ménos vida,
Pero con mejor fortuna.

Mas si por caso trocada
Mi suerte, tú me ofendieres,
Por no ver que no me quieres
Quiero estar inanimada:
Que eso de ser desamada
Será lance tan violento,
Que la fuerza del tormento
Llegue aun pintada á sentir;
Que el dolor sabe infundir
Almas para el sentimiento.

Y si te es faltarme aquí
El alma cosa importuna,
Me puedes infundir una
De tantas como hay en tí:
Que como el alma te dí
Y tuyo mi ser se nombra,
Aunque mirarme te asombra
En tan insensible calma,
De este cuerpo eres el alma,
Y eres cuerpo de esta sombra.