Y ¿cuáles han sido los resultados? Los resultados definitivos es imposible registrarlos al año escaso de promulgada la Ley de abolicion. V. E. sabe que en ningun país del mundo la emancipacion ha podido ser juzgada por sus efectos hasta finalizado el segundo quinquenio despues de la reforma.—En cuanto á los resultados inmediatos, solo aproximadamente podemos hablar hoy, porque sobre faltarnos algunos datos que nuestra siempre retrasada administracion ultramarina no nos suministrará hasta el último trimestre del año corriente, hay que considerar que siendo la época de la cosecha y del movimiento mercantil, que produce la necesidad de la exportacion de los géneros coloniales, de Enero á Junio, dá la circunstancia de que tanto la Ley de libertad como el Decreto de restauracion de la servidumbre han comenzado á producir sus efectos precisamente en lo más crítico de la época aludida; de suerte, que en rigor y absolutamente no puede decirse que la esperiencia abolicionista de Puerto-Rico cuenta un año de vida y que el trabajo libre ha producido todos sus naturales efectos en el primer año de su ejercicio.

A pesar de esto, la Sociedad Abolicionista expondrá datos todos incontestables y casi todos oficiales que dicen lo inesperado respecto del feliz éxito de la empresa emancipadora iniciada en 1873.

Ante todo, permítanos V. E. recordar brevísimamente los efectos de la abolicion en las colonias más renombradas. Estos efectos debian notarse principalmente en dos esferas; en la de la produccion colonial, y en la del órden público. De ámbas nos hablan á toda hora los esclavistas, un tanto olvidadizos de los efectos morales de la emancipacion.

Pues bien: en las Antillas inglesas, segun el ilustre duque de Broglie en su Rapport de 1843, el resultado inmediato fué este: «Reduccion de un cuarto en las exportaciones de azúcar; reduccion de un tercio en las de café.» A los quince años,—segun el libro del Sr. Labra, La abolicion de la esclavitud en el órden económico (Madrid 1874),—«la exportacion de los productos coloniales habia escedido á la de los tiempos de la esclavitud y del monopolio, en Antigua, Barbada, Trinidad, y, en fin, en casi la totalidad de las Antillas, cuando ménos en un 26 por 100, quedando inferior hasta en un 67, solo en Jamáica, San Vicente y Granada.»

En las colonias francesas, segun el mismo escritor últimamente citado, la baja inmediata fué de 50 por 100 en Martinica, 55 en Guadalupe y 25 en la Reunion, convirtiéndose en colonia penitenciaria la Guyana. «El año 47 fué un año escepcional—dice el malogrado Mr. Cochin, en su Abolition de l'esclavage (París 1861)—superior en más de 5 millones al año anterior. Comparado con 1846, la baja del movimiento en 1848 (año de la abolicion) fué de 40 por 100 ó sea 43 millones,—sumadas las cifras de las cuatro colonias..... Cinco años despues, la disminucion es solo de 11 millones de francos, y recae enteramente sobre una sola colonia, sobre Guadalupe. Diez años despues, el aumento es de 36. En las cuatro colonias las cifras han escedido á las de antaño; en la Martinica, más de un tercio; en la Reunion, más del doble.»

En cuanto al órden público, Mr. de Broglie dice sobre las colonias británicas: «El capitan Layrle, que visitó la Guyana hacia 1841, declara que en esta época las ofensas hechas á la sociedad no eran más numerosas que en 1838 en el momento de la libertad definitiva. Los documentos relativos á las otras islas no hacen mencion de aumento alguno en el número de los crímenes..... En cuanto á los simples delitos, en cuanto á las infracciones ligeras y los desórdenes de poca importancia, la esperiencia no suministra más que datos confusos y contradictorios.» El marqués de Sligo (despacho de 1835) explicaba este último hecho del modo siguiente: «...Creo que en otro tiempo no se cometian ménos faltas. La diferencia consiste en que antes los culpables eran castigados sobre el terreno, en las plantaciones mismas, y no salian á luz.....» Por último, los Gobernadores posteriores á 1833 y los informes de los comisionados especiales se acuerdan en la declaracion de que los crímenes y delitos han venido disminuyendo.

Respecto de las colonias francesas, segun el Rapport sur l'administration de la justice coloniale francaise, publicado en 1855, los tribunales de Ultramar de 1850 á 52 habian tenido que entender en 14.777 negocios, de los que solo habian llevado al término debido, por merecerlo así, unos 7.000. Tres años antes, es decir, en el trienio de 1845-47, mientras la esclavitud vivia, los negocios subieron á 12.000, de que hubo que sobreseer tambien un número análogo al de 1852. Resulta, pues, que despues de la abolicion se aumentaron en 2.000 y pico las acusaciones ante el juez. Pero es necesario reparar: 1.º, en que, como el Rapport dice muy bien, «ese aumento proviene de que una multitud de fechorías que antes de la abolicion encontraban una represion disciplinar y puramente arbitraria en el interior de las casas é ingenios, despues vinieron ante los tribunales ordinarios, como lo evidencia el hecho de que casi todas ellas fuesen robos cometidos por antiguos esclavos;» y 2.º, en que «los crímenes contra las personas figuraban en la lista de acusaciones de 1850-52 por un 21 por 100, mientras en la de 45-47 llegaban á 47 por 100.»

Pues bien, señor Excmo., es un hecho que los resultados hasta ahora palpables en Puerto-Rico dejan muy atrás en bondad y trascendencia á los que arriba quedan consignados relativos á paises donde, despues de todo, la abolicion ha obtenido un éxito feliz.

Fijémonos en el órden puramente económico.

En poder de la Sociedad Abolicionista obra un Estado análogo al que todos los años publica la Revista Mercantil de Puerto-Rico, relativo á la Exportacion de aquella isla desde el 26 de Diciembre de 1872 al 1.º de Diciembre de 1873.