Antígona e Ismena (A la vez.)

Lo hemos oído; ordenad. ¿Qué hay que hacer?

Edipo

En mi doble privación de mis fuerzas y de mis ojos, no puedo ir adonde me mandan. Que una de vosotras vaya a cumplir esos deberes por mí; pues una sola equivale a mil si su corazón está bien dispuesto. Pero una u otra apresuraos y cuidad de no dejarme solo. ¡Qué sería de mí, abandonado, sin guía y sin apoyo!

Ismena

Bien; yo me encargaré de lo tocante a esas libaciones; sólo ignoro el sitio adonde he de ir, y eso es lo que deseo saber.

El Coro

Al otro lado del bosque, de ese bosque que veis. Si necesitáis algún otro indicio, los habitantes del lugar podrán proporcionároslo.

Ismena

Iré, pues, Antígona, mientras vos cuidáis de nuestro padre; cuando los autores de nuestros días nos causan alguna molestia, hay que sufrirla y olvidarla.