Teseo

Ahorraos el trabajo de enseñarme lo que debo hacer.

Edipo

La necesidad puede enseñar el temor.

Teseo

El temor no es conocido por mi corazón.

Edipo

No sabéis qué amenazas...

Teseo

Sé que nadie os sacará de aquí a la fuerza. Se hacen amenazas, la cólera estalla en mil palabras insensatas; pero luego que la reflexión ha apaciguado el ánimo, todo ese gran aparato se evapora: eso sucederá a los hijos de Edipo. Sean cuales sean los fastuosos discursos con que se aperciban a confundiros para comprometeros a seguirles, creedme, el camino se les antojará sobrado largo y el mar por demás tempestuoso para aventurarse; y, sin consultar mis sentimientos para vos, os daría nuevas seguridades, puesto que Febo os envía; pero tengo motivos para pensar que, en mi ausencia, mi nombre será suficiente para poneros a cubierto de todo ataque.