Edipo
Por lo que acabo de oir, sé quién es el suplicante.
Teseo
¿Y quién puede ser ese hombre, que estoy ya a punto de odiar?
Edipo
Príncipe, mi hijo, mi detestable hijo, de todos los mortales aquel con quien una entrevista me haría sufrir más.
Teseo
¿No podéis escucharle y no hacer sino lo que gustéis? ¿Tan enojoso es para vos el oirle?
Edipo
Sólo su voz sería para el corazón de un padre el más horrible tormento. ¡No me pongáis en la necesidad de tener para vos tal complacencia!