Edipo

¡Oh, el más malo de los hombres (pues tu obstinación irritaría a un corazón de mármol)! ¡No hablarás! Te mostrarás siempre inflexible, inconmovible.

Tiresias

Me reprocháis la cólera que os inspiro; pero veis la que hay dentro de vos, y me condenáis.

Edipo

¿Y quién podría sin cólera escuchar tus palabras que ultrajan a la patria?

Tiresias

Lo que tengo que decir se descubrirá por sí mismo, aunque yo quisiera ocultarlo en la sombra del silencio.

Edipo

Lo que debe descubrirse es menester que tú me lo declares.