Tiresias

No me explicaré más. Ahora entregáos, si os place, a los más feroces movimientos de vuestra ira.

Edipo

Bien, en el furor que me domina, no disimularé nada de lo que presumo. Sabe, pues, que sospecho que eres tú el autor de la conspiración: que tú lo has hecho todo menos matar al rey, y que si no hubieras estado ciego el crimen hubiera sido tuyo por entero.

Tiresias

Y yo os digo, en verdad, que seréis la víctima de vuestro propio anatema, y que, en el mismo día, el pueblo y yo no os hablaremos más; que os miraremos todos como el objeto impuro cuya presencia ha mancillado esta tierra.

Edipo

¿A qué punto de impudicia has llegado para atreverte a hablarme así? ¿Y dónde crees poder desafiar mi venganza?

Tiresias

La desafío ya, puesto que llevo en el seno la omnipotente verdad.