Antígona
Volved cuanto antes a Argos con vuestro ejército y no expondréis a un tiempo vuestra vida y la felicidad de la patria.
Polinicio
Lo que me pedís no es posible. ¿Cómo merecería yo mandar este ejército, otra vez, si mostrase hoy algún temor?
Antígona
¿Y para qué habíais de ceder otra vez a vuestros resentimientos? Cuando hayáis destruido vuestra patria, ¿qué bien os vendrá de ello?
Polinicio
Sería vergonzoso huir; verme objeto de las burlas de un hermano menor.
Antígona
¿No tenéis en cuenta que vuestro furor realiza las profecías de un padre que predice que moriréis uno a manos de otro?