ACTO CUARTO
ESCENA PRIMERA
YOCASTA, el Coro
Yocasta (Al Coro.)
Cabezas de esta comarca, se me ha venido al pensamiento ir al templo de nuestros dioses a ofrecer las guirnaldas y los perfumes que llevo en las manos; pues Edipo deja arrebatar su espíritu por mil ideas crueles. Ya, como un hombre fuera de sí, juzga del presente por el pasado, no escucha sino las palabras que le anuncian algún motivo de temor. Intento tranquilizarle, y mis esfuerzos son inútiles. Apolo Licio, a vos cuyo altar está aquí cerca, a vos voy a llevar mis votos y mis ofrendas. Dignaos favorecernos con vuestros divinos socorros; todos temblamos viendo la consternación de que es presa el piloto del estado.
ESCENA II
Un mensajero, YOCASTA, el Coro
Un Mensajero (Al Coro.)
¿Podríais decirme, oh tebanos, dónde está el palacio de Edipo y, sobre todo, si lo sabéis, en dónde puede estar el rey?