Yocasta

Desterrad de vuestro espíritu todos esos pensamientos.

Edipo

¡Cómo! ¿No debo aun temer el lecho de mi madre?

Yocasta

¿Qué debe temer un mortal a quien sale bien todo lo que depende de la fortuna y todo lo que depende de su previsión está oculto en el obscuro porvenir? Lo mejor de la vida es dejarse llevar, mientras se puede, por el acaso. Cesad de temer vuestra unión incestuosa con la que os dio el ser. ¡Cuántos hombres han soñado que compartían el lecho de su madre! Los que no se cuidan de esas vanas ideas viven días más felices.

Edipo

Todo eso sería bueno si la que me dio el ser hubiera cesado de vivir. Pero mientras respire no puedo, pese a vuestras razones, evitar el temor.

Yocasta

La muerte de vuestro padre es ya para vos una gran luz.