El Viejo Doméstico
Temiendo un oráculo espantoso.
Edipo
¿Qué decía ese oráculo?
El Viejo Doméstico
Que el niño debía asesinar a los autores de sus días.
Edipo
Y entonces, ¿cómo pudisteis entregarlo a este anciano?
El Viejo Doméstico
Tuve piedad, señor, y se lo dí a este extranjero para que lo llevase a su patria. Le salvó de sus males para reservarle otros mayores, pues si sois, en verdad, quien él dice, ¡ved todo el horror de vuestro infortunio!