APAT, cuatro. La primera letra de esta voz es lo único que queda de la partícula enunciativa sa, de modo que una forma más antigua en tagalog sería sa-pat. En javanés-ngoko, en el que tantas semejanzas se encuentran con el tagalog, se dice pat y también papat.

El tipo más sencillo, al mismo tiempo que más antiguo, de donde indudablemente proviene la voz apat, se encuentra en las lenguas polinesianas: en tahitiano, sund. marq. ha; samoano, fa, pero no veo en estas lenguas, entre las cosas que ha y fa significan, (peciolo de la hoja del taro, blanco para disparar flechas,) nada que parezca ser lo que dió motivo para aplicar la misma palabra á significar cuatro.

Según W. de Humbolt la voz que denomina la cantidad cuatro significa en muchas lenguas "acabado, terminado" lo que le hace sospechar un sistema de numeración cuaternario. El Abate Havre presta un apoyo á esta suposición haciendo observar que en javanés kromo sakawan significa la voz cuatro y "un conjunto, un todo" encontrándose la misma coincidencia de sentido, con una voz diferente, en la lengua tahitiana en donde aha significa cuatro, multitud, conjunto, compañía.

Esto viene á confirmar lo que he dicho en el artículo isa. El número cuatro representó en un día el máximum de la numeración de los polinesianos, hasta que el nombre de la mano se aplicó á significar cinco.


LIMÁ. cinco. Nombre común á casi todas las lenguas de la Oceanía: la l cambia en r ó d en algunas de ellas, pero la palabra es la misma, y, en muchas, la significación primitiva de lima se conserva al mismo tiempo que la significación de cantidad que vino de aquella. Ya hemos dicho que significa mano, que tiene de común con la cifra cinco el número de dedos: esta significación se conserva hoy día en las lenguas bugui, makasar, sandwich, ibanag, etc. etc. En tagalog existe una palabra derivada de lima mano que es lamas y quiere decir manosear, apretar, estrujar entre las manos. En ilocano la mano se dice ima.

Algunos pueblos de Africa son incapaces de contar números superiores á tres. Es seguro que en una época contaron los polinesianos solamente hasta cinco: hoy mismo los Basis y las habitantes de la bahía de Triton, en la nueva Guinea, tienen una numeración quinal con la que llegan hasta la sifra 10: los primeros dicen;

  1. ben
  2. gar
  3. niet
  4. nianett
  5. gurum
  6. gurum ben
  7. gurum gar
  8. gurum niet
  9. gurum nianett
  10. gurum gurum.

Y los de la bahía de Triton: