Algún autor ha supuesto que este nombre era una composición de alog que significa «vadear» de donde tagalog significaría «hombres ó habitantes del vado». Tampoco nos satisface la explicación, y más lógico es aceptar que proviene de la raíz alog que, en Pangasinán, significa «tierra baja que se llena de agua al llover», porque precisamente los indígenas que á la llegada de los españoles se llamaban tagalog en la región de Manila, habitaban, lo mismo que hoy, tierras bajas y anegadizas. Probablemente en aquellos días se llamaron alog aquellas tierras, y que el nombre, anticuado y en desuso hoy en el tagalog, haya quedado solamente en Pangasinán.

Los indígenas que habitaban las tierras altas se llamaban como hoy taga-bukít, (bukit, «tierras altas») y los de las montañas taga-bundok (bundok, «monte»). En la Laguna misma, á los habitantes de sus riberas se les conocía por el nombre de taga-doongan, llamándose tambien asi los habitantes de la planicie. Doongan quiere decir, «embarcadero, lugar ú orilla en donde arriman embarcaciones.»

Mientras que en Manila se llamaba taga-bundok á los montañeses, en la Laguna se les conocia por tinguianes.

Me habia chocado leer en algunos autores la palabra tingues, haciendo notar la diferencia de la lengua que existía entre los habitantes de los tingues y de los valles. Indudablemente quería decir antiguamente «montaña», y tal significado, perdido hoy en tagalog, existe todavía en Malayo. Buscando referencias sobre esta voz, hallé la siguiente en el Vocabulario de Fr. Santos: «los Tingues son desde los montes de San Pablo por Nagcarlan hasta Calaylayan, donde estaba antiguamente la Cabecera de Tayabas, y de allí corre los montes de Cabinti, hasta Ulinguling, que es por cima de Mabitac.» Unas líneas antes decía: «propio de los tingues ó montes» lo cual no deja duda respecto á la significación que atribuyo á esta voz. De tingui salió tinguian formado con el su fijo an que sirve aquí para hacer nombre de personas.

Los habitantes de la provincia que hoy llamamos Batangas no se llamaron al principio tagalog. El P. San Agustin, en su Historia, dice (pag. 424): «Hablan lengua tagala, que llama Comintana, por llamarse toda aquella tierra Provincia Comintan.»

No podemos descubrir la etimología de Comintan, pero veamos la de los otros nombres que hemos enunciado con el prefijo taga.

Tagabawa es el nombre con que se designa á los mestizos de bagobos, manobos y tagakaolos que, según Montano, se hallan esparcidos á ambos lados del seno de Davao (Mindanao) en las cercanías del rio Hijo. Bawa significa «abajo, la parte baja», que se refiere, indudablemente, á rio, porque los que habitan rio arriba de la misma región reciben el nombre de taga-kaolo, siendo el significado de ka-olo, «la parte hacia la cabeza, ó el orígen del río».

En Mindanao, se conocen, además, los tagabaloy, nombre que quizás sea una variante de tagabeli y tagabulu, originado probablemente del nombre de la Laguna de Bulu-an, pero aquí entraríamos en el terreno de las hipótesis, porque carecemos, (y hablo personalmente por mi), de noticias topográficas y lingüistas suficientes para hablar en firme sobre cosas de Mindanao.

Sabemos que en la lengua de muchas de aquellas tribus, en la de los bagobos, por ejemplo, el prefijo taga tiene la misma acepción que en tagalog y más amplia aún, porque allá tiene la significación de hombre que posee ó lleva tal ó cual objeto, precedido por dicho prefijo.

En la Isla de Paragua, ó Palawan habitan en la costa moros venidos de Jólo y Mindanao y en el interior unos indígenas idólatras, considerados aborígenes en lucha con los de la costa y que se llaman ellos mismos tagbanuas. Banua, voz de origen polinesiano, (fenua, «tierra») significa en la mayoria de las lenguas bisayas «tierra, pais y tambíen población». Claramente se comprende que tagbanua quiere decir «hombre del pais» ó en otros terminos, «aborígenes». En la isla de Panay se llamaba antiguamente tagubanua y tambien banuanon y tagolabon á un díos que, según decian, vivia en los campos y en el monte. Debemos notar que en este nombre observamos dos procedimientos lingüistas: en el primero se usa la forma del tagalog, empleando el afijo taga, y en el segundo una forma bikol con el sufijo non que tiene la misma significación.