Tambien viene de hácia el norte otro pequeño rio, que sale del pié de la Cordillera, y cruza el pais desde el nor-oeste, al sud-oeste descargándose en el Desaguadero, en el espacio de dia y medio de jornada al este de Huechun, pais del cacique Cangapol. Llámanle Pichen Picurtu-leubu, esto es, rio pequeño del norte, para distinguirle del Sanquel, que tambien entra en el segundo Desaguadero; siendo cada uno de ellos llamado por los indios, el rio del norte. La boca de este rio dista de la del Sanquel, cerca de 4 dias de camino.

El rio Sanquel es uno de los mayores de este pais, y puede pasar por otro Desaguadero de las montañas nevadas de la Cordillera. Viene del norte muy lejos, corriendo por entre montañas y precipicios, y engrosándose con los muchos arroyos que se le juntan en el camino todo. El parage, donde primero se deja ver, se llama el Diamante, cuyo nombre le dan tambien los españoles. A corta distancia de su origen entran en él muchos arroyos que nacen del pié de la Cordillera mas al norte, y mas abajo hácia el mediodia, el rio Solquen. Este rio es tan grande, que los indios del rio Negro, llaman indistintamente á su corriente, Lauquel-leubu, y Solquen: es ancha y rápida, aun en su primera aparicion, y crece con la union de muchos arroyos y fuentes que recibe de las montañas, y del pais humedo por donde pasa, por el espacio de trecientas millas, tomando un curso casi directo desde el norte al sur para el este, hasta que entra en el segundo Desaguadero, ó rio Negro por una boca ancha.

En el confluente de estos dos rios, hay un gran remolino, por donde no obstante se atreven á pasar los indios nadando á caballo. Sus orillas estan cubiertas de cañas, y de muy grandes mimbres.

Hácia el sur del grande, ó segunda Desaguadero no entran sino dos rios de alguna consideracion. Uno se llama Lime-leubu por los indios, y por los españoles el Desaguadero de Nahuel-huapí, ó Nauveli-vapí. Los chilenos dan el mismo nombre al Rio Grande, pero es un error, porque ignoran algunos de sus brazos, de los cuales este es solamente uno, y no tan grande como el Sanquel, y mucho menos que el principal brazo, aun en su primera aparicion fuera de la Cordillera.

Este rio continua con grande y rápida corriente, desde la laguna Nahuel-huapí, casi al norte, por entre valles y pantanos, cerca de 30 leguas; recibiendo grandes arroyos de las montañas inmediatas, hasta que entra en el segundo Desaguadero, algo mas abajo del que viene de Huechun-lauquen, ó Laguna del límite. Los indios le llaman Lime-leubu, porque los valles y pantanos por donde pasa, abundan en sanguijuelas, y los Guilliches le llaman Lime, y al pais Mapu-lime, y á sus moradores Limochéas.

La laguna de Nahuel-huapí es la mayor que forman las aguas de la Cordillera (segun la relacion de los misioneros de Chile), pues tiene 15 leguas de largo. A un lado junto á la orilla está una isla baja, llamada Nahuel-huapí, ó la isla de Tigres: Nahuel significa tigre, y huapí isla. Está situada en una laguna rodeada de bocas y montañas, de donde nacen manantiales, arroyos y nieves derretidas. Tambien entra en esta laguna, por el lado meridional, un pequeño rio que viene de Chonos, en el continente, en frente de Chile.

El otro rio, que entra en el segundo Desaguadero, y viene del sur, es pequeño, y llamado por los indios Machi-leubu, ó rio de Hechiceros; pero no sé la razon porque sale del país de los Guilliches, y corre del sur al norte, descargándose al fin en el rio principal, mas abajo del Lime-leubu.

El segundo Desaguadero toma desde aquí su curso, haciendo una pequeña vuelta hácia el norte, hasta llegar á Choelechel, donde se acerca á 10 ó 12 leguas del primer Desaguadero, luego se vuelve al sud-este, hasta que entra en el Océano.

A corta distancia, mas abajo de esta última vuelta, hace un grande círculo formando una península, que es casi redonda; cuyo cuello, ó entrada tiene cerca de 3 millas de ancho, de 6 leguas de travesía. Llámase el cercado de los Tehuelches, ó Tehuel-malal. El rio tiene, hasta la formacion de esta península, altos ribazos, y montañas por uno y otro lado, pero tan distantes, que hay en muchos parages entre ellas y el rio, dos ó tres millas de ancho, muy abundante, en pastos. En estos parages se acercan mas las montañas al agua: las orillas están cubiertas de sauces, y contienen unas pocas islas acá y allá, entre las cuales hay una muy grande en el pais del cacique Cangapol, donde este y sus vasalles guardan sus caballos para que los Peguenches no se los hurten. Jamas he oido que haya alguna cascada en este rio, ó sea vadeable por alguna parte. Es muy rápida, y las avenidas muy extraordinarias, cuando las lluvias y nieves derretidas bajan de la parte occidental de la Cordillera; comprendiendo todas las que caen desde el grado 55 hasta el 44 de latitud meridional, haciendo una hilera ó cadena de montañas de 720 millas. Las avenidas de este rio son tan rápidas y repentinas, que, aunque se oigan á mucha distancia el golpeo y ruido que hacen entre bocas y peñas, apenas da lugar á las mugeres para bajar sus tiendas, y cargar su bagaje, ni á los indios para asegurarse y pasar sus ganados á las montañas. Estas avenidas causan frecuentemente muchas desgracias, pues estando anegado todo el valle, arrastra su impetuosa corriente, tiendas, ganado, y algunas veces ganados y niños.

La boca de este rio, que se abre en el Océano Atlantico, creo que jamas ha sido sondeada. Llámase la Bahia sin Fondo, por su gran profundidad, ó porque no la tiene como algunos piensan. Cual de las cosas es, no lo sé, aunque me inclino que la llaman así por lo primero; porque no puedo pensar que un rio tan rápido, que corre cerca de 300 leguas, desde el pié de la Cordillera, entre peñascos y piedras, pudiese llevar consigo gran cantidad de arena, ni que, aun llevándola, pudiese hacer asiento á su boca contra la fuerza de tan violenta corriente. Los españoles la llaman la Bahia de San Matias, poniéndola en el grado 40 y 42 minutos de latitud meridional, aunque en el mapa de Mr. d' Anville está puesta dos grados mas allá de Lineu. No pienso que la distancia es tan grande entre el primero y segundo Desaguadero, conviniendo todos los indios con migo en cuanto el parage donde uno y otro rio entran en el mar, y por esto he tomado en mi mapa una distancia media.