En la expedicion del año de 1746 para examinar la costa &a. entre el Rio de la Plata y el estrecho de Magallanes, no se examinó la boca de este rio, porque aunque instaron al capitan de navio á que diese las disposiciones necesarias para ello, no hizo caso, ni tomó razon alguna cuando se acercó á su latitud, diciendo en defensa de su conducta:—"Que sus órdenes solo se extendian á ver si habia algun puerto capaz de una colonia, cerca ó no muy lejos de la boca del estrecho de Magallanes, donde pudiesen abastecer sus navios en su pasage al mar del sur. Que él habia bien mirado y medido todo, desde el puerto Gallegos, sin encontrar parage alguno apto para formar en él una colonia, por la esterilidad del terreno, y falta de leña y agua. Que habia hecho bastante para aquietar el ánimo del Rey de España, con respecto á los celos que podria tener de una potencia del norte, siendo tan loca, que intentaba hacer un establecimiento en donde todos debian perecer. Que la Bahia sin Fondo estaba muy distante del cabo de Hornos, para que viniese dentro del círculo de sus instrucciones. Que su provision de agua fresca no era bastante para llegar al Rio de la Plata, y que no estaba cierto de encontrar alguna mas á la boca del rio Sauces."

Una colonia á la boca de este rio seria mucho mas conveniente para los navíos que van al mar del sur, que en Buenos Aires, donde un navio suele estar quince dias ó un mes antes que pueda salir, por razon de los vientos contrarios, y la dificultad de pasar sobre los bajios sino con marea alta: necesitando ademas de esto una semana para llegar á la Bahia sin Fondo, mientras que un navío, que saliese de esta bahia, podria llegar en dicho tiempo, doblar el cabo de Hornos, y pasar el mar del sur.

Si alguna nacion intentára poblar este país podria ocasionar un perpetuo sobresalto á los españoles, por razon de que de aquí se podrian enviar navíos al mar del sur, y destruir en él todos sus puertos antes que tal cosa ó intencion se supiese en España, ni aun en Buenos Aires: fuera de que se podria descubrir un camino mas corto para caminar ó navegar este rio con barcos hasta Valdivia. Podríanse tomar tambien muchas tropas de indios moradores á las orillas de este rio, y los mas guapos de estas naciones, que se alistarian con la esperanza del pillage; de manera que seria muy facil el rendir la guarnicion importante de Valdivia, y allanaria el paso para reducir la de Valparaiso, fortaleza menor, asegurándo la posesion de estas dos plazas, la conquista del reyno fértil de Chile.

En este puerto de la Bahia sin Fondo seria mas practicable una colonia que en las islas de Malvinas, ó de Falkland, ó en los puertos Deseado, y de San Julian, por razon de la abundancia de leña y agua: de ser muy bueno para la agricultura, y capaz de mantener sus moradores. Son muy grandes las conveniencias que hay para fundar una colonia en las tierras de los Tehuelches, estando defendido por este grande y rápido rio que forma, por decirlo así, un foso natural de 18 millas de largo, en un paraje fecundo y abundante en pastos, liebres, conejos, volalla silvestre, venados, &a. pudiéndose tambien coger en este rio pescado de varios géneros.

Débese tambien considerar que los nuevos colonos podrian proveerse de ganado, como vacas, caballos, &a. En el mismo parage, y á poca costa podriase establecer asimismo un comercio con los indios, quienes por los vidrios azules, cuentas de rosario, cascabeles de laton, sables, puntas de lanzas y achas, cambiarian su ganado para el uso de la colonia, y aun pellizas finas para enviar á Europa; siendo tan raro navio en estos mares, que todo este se podria hacer y mantener muchos años, sin que los españoles lo supiesen. Los españoles, por ejemplo, estuvieron establecidos largo tiempo en las islas Malvinas, antes que nacion alguna de Europa tuviese noticia de ello.

Los bosques de sus inmediaciones se componen del mismo género de árboles que ya se ha descripto, á excepcion de uno que los indios tienen por sagrado; el cual produce una goma de la misma consistencia y color que nuestra cera amarilla. En quemándole despide un olor fragante muy diverso de nuestras gomas de botica: nunca ví este árbol, pero los nativos me digeron que era pequeño. He tenido algunas porciones de goma, de la cual mezclada con cera hacen bugias.

Toda la costa, por cosa de 20 leguas al sur del segundo Desaguadero, es un pais seco, esteril, con muy poco pasto, é inhabitado por hombres ni bestias, excepto algunos guanacos que bajan de cuando en cuando de las montañas vecinas al poniente. No tiene mas agua en una parte del año, que la que se coge en las lagunas, despues de las grandes lluvias, en cuyo tiempo bajan los indios á este pais por encerrar los difuntos, visitar los sepulcros, recoger sal en la Bahia de San Julian, ó sobre la costa. Vense algunas colinas pedregosas, aquí y allá; en una de las cuales cerca del puerto Deseado, se halló tambien un mineral métalico de una especie de cobre.

En el viage hecho en el año de 1746, no se descubrió en toda esta costa rio alguno, aunque en todas partes (especialmente en los puertos descritos en los mapas antiguos) bajaron los españoles á tierra, y registraron al rededor de diferentes puertos. Convenciéronse del error en que estaban, siendo probablemente ocasionado por los remolinos que hacían las aguas, al volverse de la tierra en mareas menores. Por lo que mira al rio Camarones, descripto en el mapa de Mr. d' Anville, con tres bocas al fondo de la Bahia de San José (y no en la de Camarones, como lo he visto en mapas antiguos), lo he puesto así en el mio por su autoridad: pero se debe observar al mismo tiempo, que no se descubrió tal rio en dicho viage, aunque entramos en esta gran bahia. Quizá la distancia en que estaba el navio de la playa seria tan grande, que no podiamos hacer ciertas nuestras observaciones. Es verdad que los indios hablan de un rio del pais Chulelaw; pero no pude descubrir de donde venia, ni á donde terminaba, ni si siendo pequeño, se sepultaba en aquellos desiertos, como sucede á otros grandes rios descriptos en el mapa.

En la Bahia de los Leones, bajaron á tierra los españoles, y no encontraron rio alguno. En la de Camarones, no habia cosa notable, sino muchas y grandes peñas que parecian una ciudad anegada. Tenia tan poca agua esta bahia, que la fragata se quedó en la peña hasta que volvió la marea. En la de Gallegos tambien desembarcaron, pero los llamaron antes que pudiesen examinar si habia ó no rio alguno.

El territorio de los Tehuelches y otras naciones patagonas, confina con las partes occidentales de este pais inhabitado, y segun la relacion de algunos cautivos españoles que rescaté (uno de los cuales habia vivido allí tres años), toda esta tierra consiste en valles cercados de hileras bajas de montañas, regados por fuentes y arroyos, que se estancan en pequeñas lagunas secas en verano. De manera que muchos de sus moradores se van en esta sazon á vivir al segundo Desaguadero, llevando consigo sus mugeres y familias, bagage, &a. y aun algunos pasan al Casuhatí, Vulcan, y el Tandil.