»Ítem, que las diferencias que ocurriesen durante la tregua se sometan a juicio como antes de la guerra, terminando por sentencia y no por guerra.»

Respondieron los lacedemonios y sus aliados, que otorgaban y aprobaban todos estos artículos.

«Ítem, si viereis que hay alguna cosa más justa o mejor que lo que arriba es dicho, cuando volváis a Lacedemonia debéis advertírnoslo, porque los atenienses no rehusarán hacer todo lo que fuere justo y razonable.»

A esto respondieron los lacedemonios y sus aliados, que los embajadores que fuesen allá tendrían poder para tratar de esta materia con el cargo y autoridad que los atenienses para ello les dieren.

«Ítem, que estas treguas durarán un año.»

La firma era:

«Acordado por el pueblo, presidiendo la tribu Acamántide; por escribano Fenipo; Nicíades asistente; Laques relator de estas treguas, las cuales sean en buen hora para el bien y pro de los atenienses, según que los lacedemonios las otorgaran, y prometen las partes guardarlas por espacio de un año entero, que comenzará a correr desde hoy, día de la fecha, a 14 del mes Elafebolión (diciembre); que durante estas treguas los embajadores puedan ir y venir de una parte a la otra, y hablar y tratar medios para dar fin a la guerra; que los jueces y sus lugartenientes a su requerimiento puedan juntar el Senado y los del pueblo para este efecto, y que los atenienses sean los primeros que envíen embajadores para tratar de este asunto, y a su vuelta lleven la aprobación y ratificación del pueblo de Atenas, obligándose a guardar y cumplir la tregua durante un año.»

Fue tratado y acordado entre los atenienses y lacedemonios y sus aliados, y después aprobado y ratificado en Lacedemonia a doce días del mes Gerastio. Autores y componedores de estas treguas fueron: de parte de los lacedemonios, Tauro, hijo de Equetímidas; Ateneo, hijo de Periclidas, y Filocáridas, hijo de Erixilaidas; de la de los corintios, Eneas, hijo de Ócito, y Eufámidas, hijo de Aristónimo; de la de los sicionios, Damotino, hijo de Náucrates, y Onásimo, hijo de Megacles; de la de los de Mégara, Nicasio, hijo de Cécalo, y Menécrates, hijo de Anfidoro; de los epidaurios, Anfias, hijo de Eupaidas; de la de los atenienses, Nicóstrato, hijo de Diítrefes, que era juez; Nicias, hijo de Nicérato, y Autocles, hijo de Tolmeo. Así se ajustaron estas treguas, durante las cuales hubo muchas negociaciones por ambas partes para la paz.

XVI.

Rómpese la tregua por tomar Brásidas las ciudades de Escíone y de Mende, valiéndose de la rebelión de sus habitantes contra los atenienses.