Dejad de cubrir, sayal,
mi cuerpo, pues está mal,
según siente el corazón,
una rica guarnición
sobre tan falso cristal.
···············
Colgad ese saco ahí,
para que diga, ¡ay de mí!:
“En tal puesto me colgó
Paulo, que no mereció
Dejad de cubrir, sayal,
mi cuerpo, pues está mal,
según siente el corazón,
una rica guarnición
sobre tan falso cristal.
···············
Colgad ese saco ahí,
para que diga, ¡ay de mí!:
“En tal puesto me colgó
Paulo, que no mereció