(Hay malos escritores que se lisonjean fácilmente de lograr fama póstuma cuando no han podido merecerla en vida.)
FÁBULA XX
La Abeja y el Cuclillo
(La variedad es requisito indispensable en las obras de gusto.)
FÁBULA XXI
El Ratón y el Gato
(Alguno que ha alabado una obra ignorando quién es su autor, suele vituperarla después que lo sabe.)
| Tuvo Esopo famosas ocurrencias, ¡Qué invención tan sencilla! ¡qué sentencias!... He de poner, pues que la tengo a mano, Una fábula suya en castellano. "Cierto (dijo un Ratón en su agujero),5 No hay prenda más amable y estupenda Que la fidelidad; por eso quiero Tan de veras al perro perdiguero." Un Gato replicó: "Pues esa prenda Yo la tengo también..." Aquí se asusta10 Mi buen Ratón, se esconde, Y, torciendo el hocico, le responde: "¡Cómo! ¿la tienes tú?... Ya no me gusta." La alabanza que muchos creen justa, Injusta les parece15 Si ven que su contrario la merece. ¿Qué tal, señor lector? La fabulilla Puede ser que le agrade, y que le instruya. —"Es una maravilla; Dijo Esopo una cosa como suya."20 —"Pues mire usted: Esopo no la ha escrito; Salió de mi cabeza."—"¿Conque es tuya?" —"Sí, señor erudito: Ya que antes tan feliz le parecía, Critíquemela ahora porque es mía."25 |