FÁBULA XVII

El Jilguero y el Cisne

(Nada sirve la fama, si no corresponden las obras.)

"Calla, tú, pajarillo vocinglero (Dijo el Cisne al Jilguero): ¿A cantar me provocas, cuando sabes Que de mi voz la dulce melodía Nunca ha tenido igual entre las aves?"5 El Jilguero sus trinos repetía, Y el Cisne continuaba: "¡Qué insolencia! ¡Miren cómo me insulta el musiquillo! Si con soltar mi canto no le humillo, Dé muchas gracias a mi gran prudencia."10 —"¡Ojalá que cantaras! (Le respondió por fin el pajarillo); ¡Cuánto no admirarías Con las cadencias raras Que ninguno asegura haberte oído,15 Aunque logran más fama que las mías!..." Quiso el Cisne cantar, y dió un graznido. ¡Gran cosa! ganar crédito sin ciencia, Y perderle en llegando a la experiencia.

FÁBULA XVIII

El Caminante y la Mula de Alquiler

(Los que empiezan elevando el estilo, se ven tal vez precisados a humillarle después demasiado.)

Harta de paja y cebada Una Mula de alquiler Salía de la posada, Y tanto empezó a correr, Que apenas el caminante5 La podía detener. No dudo que en un instante Su media jornada haría; Pero algo más adelante La falsa caballería10 Ya iba retardando el paso. "¿Si lo hará de picardía?... "¡Arre!... ¿te paras?... Acaso Metiendo la espuela... Nada. Mucho me temo un fracaso.15 "Esta vara, que es delgada... Menos... Pues este aguijón... Mas ¿si estará ya cansada?" Coces tira... y mordiscón: Se vuelve contra el jinete...20 ¡Oh qué corcovo, qué envión! Aunque las piernas apriete... Ni por ésas... ¡Voto a quién! Barrabás que la sujete... Por fin dió en tierra... ¡Muy bien!25 ¿Y eras tú la que corrías?... ¡Mal muermo te mate, amén! No me fiaré en mis días De mula que empiece haciendo Semejantes valentías.30 Después de este lance, en viendo Que un autor ha principiado Con altisonante estruendo, Al punto digo: "¡Cuidado! ¡Tente, hombre! que te has de ver35 En el vergonzoso estado De la mula de alquiler."

FÁBULA XIX

La Cabra y el Caballo