Trabajando un Gusano su capullo, La Araña, que tejía a toda prisa, De esta suerte le habló con falsa risa, Muy propia de su orgullo: "¿Qué dice de mi tela el seor gusano?5 Esta mañana la empecé temprano, Y ya estará acabada a mediodía. Mire qué sutil es, mire qué bella..." El Gusano con sorna respondía: "Usted tiene razón: ¡así sale ella!"10

FÁBULA III

El Oso, la Mona y el Cerdo

(Nunca una obra se acredita tanto de mala como cuando la aplauden los necios.)

Un Oso con que la vida Ganaba un piamontés, La no muy bien aprendida Danza ensayaba en dos pies. Queriendo hacer de persona,5 Dijo a una Mona: "¿Qué tal?" Era perita la Mona, Y respondióle: "Muy mal." —"Yo creo, replicó el Oso, Que me haces poco favor.10 ¿Pues qué? ¿mi aire no es garboso? ¿No hago el paso con primor?" Estaba el Cerdo presente, Y dijo: "Bravo, ¡bien va! Bailarín más excelente15 No se ha visto ni verá." Echó el Oso, al oír esto, Sus cuentas allá entre sí Y, con ademán modesto, Hubo de exclamar así:20 "Cuando me desaprobaba La Mona, llegué a dudar; Mas ya que el Cerdo me alaba, Muy mal debo de bailar." Guarde para su regalo25 Esta sentencia un autor: Si el sabio no aprueba, ¡malo! Si el necio aplaude, ¡peor!

FÁBULA IV

La Abeja y los Zánganos

(Fácilmente se luce con citar y elogiar a los hombres grandes de la antigüedad; el mérito está en imitarlos.)

A tratar de un gravísimo negocio Se juntaron los zánganos un día. Cada cual varios medios discurría Para disimular su inútil ocio; Y por librarse de tan fea nota5 A vista de los otros animales, Aun el más perezoso y más idiota Quería, bien o mal, hacer panales. Mas como el trabajar les era duro, Y el enjambre inexperto10 No estaba muy seguro De rematar la empresa con acierto, Intentaron salir de aquel apuro Con acudir a una colmena vieja, Y sacar el cadáver de una Abeja15 Muy hábil en su tiempo y laboriosa; Hacerla, con la pompa más honrosa, Unas grandes exequias funerales, Y susurrar elogios inmortales De lo ingeniosa que era20 En labrar dulce miel y blanca cera. Con esto se alababan tan ufanos, Que una Abeja les dijo por despique: "¿No trabajáis más que eso? Pues, hermanos, Jamás equivaldrá vuestro zumbido25 A una gota de miel que yo fabrique." ¡Cuántos pasar por sabios han querido Con citar a los muertos que lo han sido! ¡Y qué pomposamente que los citan! Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan?30

FÁBULA V