[17] Assacar, ‘inventar’.
[18] Las formas o y do se usaban indistintamente por onde, donde.
[19] Todavía, ‘siempre’, acepción primitiva, de la cual se pasó a la moderna de ‘aun’. Compárese el francés «toujours» que reúne los dos significados de ‘siempre’ y de ‘aun, en este momento’ (j’ai toujours ma migraine).
[20] Cosa se usaba mucho en expresiones indefinidas negativas, donde hoy se emplea «nada». «Non se podían los moros por cosa defender.» Fernán González, 195. El uso duraba en la época clásica: Garcilaso, en la Egloga II, escribe: «No t’aconsejo yo, ni digo cosa Para que devas tú por ella darme Respuesta tan azeda i tan odiosa», y Tirso, en Marta la Piadosa, II, «no te diré cosa ya». El uso subsiste en alguna expresión moderna, como «no vale cosa».
[21] A hurto, ‘a hurtadillas’, ‘escondidamente’.
[22] Dellos, genitivo partitivo ‘algunos de ellos’. Véase Mio Cid, pág. 33527.
[23] Los traductores que empleaba Alfonso el Sabio para sus obras, no siempre traducen exactamente, ni mucho menos. Aquí, por desconocimiento de las antigüedades romanas, traducen el «triumphare», neutro, como activo. Suetonio, Nero, 25, dice: «eo curru, quo Augustus olim triumphaverat, et in veste purpurea...»
[24] La preposición a indica el modo del adorno; así escribe don Juan Manuel «el paño era començado..., et díxol a qué figuras et a qué labores lo començaban de fazer». Véase Mio Cid, página 37739.
[25] Otro ejemplo de mala inteligencia del texto latino. Suetonio, Nero, 25, escribe: «coronamque capite gerens Olympiacam, dextra manu Pythiam, praeeunte pompa ceterarum cum titulis, ubi et quos quo cantionum quove fabularum argumento vicisset».
[26] Porfazar, ‘murmurar, censurar’. En otro pasaje, de la misma Crónica, se lee: «e daquí se levantó grand mormorio entre los romanos, que porfazavan de Cristo et echavan la culpa deste destruimiento a la cristiandat, que dizíen que les no iva assí mal en el tiempo que aoravan los ídolos».