[581] «La guarda del Rey o del Príncipe, los que ciñen su persona cuando sale en público, y en su palacio están en la antecámara.» (Covarrubias.) Esta acepción no la da el Diccionario de la Academia a Guarda, sino sólo a Guardia.
[582] Aquí el que hace el doble oficio de sujeto de vea y de complemento de dejan, en vez de separar ambos poniendo aquel como sujeto a quien como complemento.
[583] El plural quienes era muy poco usado, aunque no faltan ejemplos desde la primera mitad del siglo XVI (v. Cuervo, Notas a Bello, pág. 54).
[584] Véase atrás, [pág. 200], [n. 416].
[585] El sobreentenderse una vez «fui enemigo de sus designios» y otra «fui tan favorecido» quita claridad a estas elipsis.
[586] El sujeto de esta cláusula absoluta debiera de ir expreso, pues no se adivina hasta que, pasada la oración temporal: «luego que tomó las armas», se llega al verbo principal «le perdoné.»
[587] Confirmación a lo dicho en la [nota 268] de la [pág. 121].
[588] Compárese lo dicho en la [pág. 203], [n. 421], respecto al verbo declarar.
[589] El sujeto padres e hijos refiérese a aquellos a quienes habla Bruto.
[590] En el sentido de vedar, impedir.