Melibea.—Bien conozco que dize cada uno de la feria segund le va en ella,[151] assí que otra canción cantarán los ricos.[152]
Celestina.—Señora, hija, a cada cabo ay tres leguas de mal quebranto;[153] a los ricos se les va la bienaventurança, la gloria y descanso por otros alvañares de asechanças que no se parescen, ladrillados por encima con lisonjas. Cada rico tiene una dozena de hijos y nietos que no rezan otra oración, no otra petición, sino rogar a Dios que le saque d’en medio; no veen la hora que[154] tener a él so la tierra y lo suyo entre sus manos y darle a poca costa su casa para siempre.
Melibea.—Madre, pues que assí es, gran pena ternás por la edad que perdiste. ¿Querrías bolver a la primera?
Celestina.—Loco es, señora, el caminante que enojado del trabajo del día quissiese bolver de comienço la jornada para tornar otra vez aquel lugar, que todas aquellas cosas cuya possesión no es agradable, más vale poseellas que esperallas, porque más cerca está el fin dellas quanto más andado del comienço; no ay cosa más dulce ni graciosa al muy cansado que el mesón, assí que aunque la mocedad sea alegre, el verdadero viejo no la dessea, porque el que de razón y seso carece, quasi otra cosa no ama sino lo que perdió.
Melibea.—Siquiera por vivir más, es bueno dessear lo que digo.
Celestina.—Tan presto, señora, se va el cordero como el carnero;[155] ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni tan moço que oy no pudiesse morir; assi que en esto poca avantaja nos levais.
Melibea.—Espantada me tienes con lo que has hablado; indicio me dan tus razones que te aya visto otro tiempo. Díme, madre, ¿eres tú Celestina, la que solía morar a las tenerías, cabe el río?
Celestina.—Señora, hasta que Dios quiera.
Melibea.—Vieja te has parado; bien dizen que los dias no se van en balde[156]; assí goze de mí, no te conosciera sino por esa señaleja de la cara. Figúraseme que eras hermosa; otra pareces, muy mudada estás.
Lucrecia.—¡Hi, hi, hi! Mudada está el diablo. ¿Hermosa era con aquel su Dios-os-salve[156] que traviessa la media cara?