[127] Misto, adverbio, que se opone a puramente: los santos se glorifican de una manera absoluta, sin reserva; mi alegría está mezclada de dolor. Como consecuencia del lugar final que tiende a ocupar el verbo, el adverbio se le antepone: «Fortuna medianamente partió lo suyo», «haz tu lo que bien digo y no lo que mal hago», etc., en el mismo Auto primero de La Celestina.
[128] Mas por ‘mas bien’: «—Y allá hablaremos largamente... cerca destos amores.—Mas dolores; que por fe tengo que de muerto o loco no escapa desta vez». Auto VIII.
[129] ‘y cual ha sido el intento’. Respeto la puntuación de la edición incunable. Las ediciones modernas ponen punto y coma o punto tras atrevimiento.
[130] Estudio ‘diligencia, empeño’ (comp. estudiarse ‘esforzarse’ [página 48]).
[131] Endereçar ‘arreglar’ volver a colocar en la percha al gerifalte que se había abatido. Con los verbos de movimiento hoy va el infinitivo regido de la preposición a pero, antiguamente no: «se van omillar» etc. Mio Cid, pág. 34935. La edición de Sevilla 1501 ya elimina el arcaísmo y pone «vinele a endereçar».
[132] Es frecuente en la Celestina la ll, contraria a la etimología en tollerar y callentar; sin duda se pronunciaba tol-lerar por falso cultismo, como se pronunciarían intel-lectual, fal-lacia y otras voces que en latín presentan dos ll y en romance una sola.
[133] Las ediciones de Burgos 1499 y Sevilla 1501 dicen «Eras y Crato médicos» y «piedad de silencio». Como no existen tales médicos Eras ni Crato, otras ediciones trataron de corregir, y así hallamos: «Crato y Galieno» y «piedad de Celeuco» (1514, 1595); «Erasistrato y Galieno» y «piedad de Seleuto», «p. Seleucal» (1570 y otras, alguna en vez de «seleucal» estropea «celestial»). Nuestra corrección es la más sencilla: eras e crato es confusión facilísima por erasistrato, dado que la c y la t en la escritura medieval tiene forma muy semejante, y silencio por sileuco o seleuco también se confunden, dada la igualdad de n y u en la mayor parte de las grafías. Esta corrección es también la única exacta: Calisto alude a una anécdota de Valerio Máximo, VII, 3, según la cual, habiendo Erasístrato, médico, conocido que la enfermedad de Antíoco es de amor, logra que el rey Seleuco padre de Antíoco, por salvar la vida de su hijo, le ceda piadosamente el amor de Estratónica de quien el joven está enamorado. Esta anécdota fué muy famosa desde la Edad Media; Juan de la Cueva la refirió en un romance y Moreto le dedicó una comedia, Antíoco y Seleuco. Como se ve, el médico Galieno no debe figurar para nada; es por tanto sólo exacta a medias la corrección de la edición de 1570; así como las otras, aunque todas revelan conocimiento de la anécdota de Valerio Máximo. En vista de ellas, es graciosa la seguridad con que un anotador moderno, después de lanzarse a afirmar que no hubo tal médico Erasístrato, introduce en el texto los nombres de Hipócrates y Galeno, para luego ilustrarnos escribiendo que Galieno o Galeno nació en Pérgamo, hijo de fulano, y que Hipócrates fué famoso médico nacido el año tantos de la Olimpíada tal.
[134] Pleberio es el padre de Melibea, en el corazón del cual desea Calisto que obre la piedad de Seleuco, para que sea benigno con un enfermo de amor.
[135] Una de las oraciones de infinitivo a que hemos aludido. ‘No creo que vaya conmigo’.
[136] Refrán que Gonzalo Correas (Vocabulario de refranes, página 54) pone en dos formas «Asaz es señal...» etc. y «Asaz es de mal no querer sanar.»