[384] Sobre las profecías de Merlín, v. adelante la [nota] al Quijote p. II, cap. 23. Claro es que ésta es una de tantas profecías forjadas en tono solemne después que han sucedido los sucesos que vaticinan; Ayala ya la pone en su Crónica, y parece que no la inventó tampoco él, pues otras Crónicas contienen otra profecía análoga.

[385] Gormar es anticuado (Mariana lo copia de Ayala) por ‘vomitar’, o figurado ‘volver uno por fuerza lo que retenía sin justo título’. Gormarlo ha está por gormarálo (v. atrás [pág. 93], [nota 192]); adelante se halla caérsele han = caeránsele; estas formas, corrientes en tiempo de Ayala, eran ya desusadas en el de Mariana. Péñolas por plumas es otro arcaísmo.

[386] Es el famoso caballero francés Beltrán Du Guesclin.

[387] Al tanto parece equivaler a ‘otrosí’, ‘también’.

[388] Era el maestre a nombre de Don Enrique. Había otro a nombre de Don Pedro, llamado Don Martín López de Córdova, ejecutado al ser tomada Carmona, en 1371, por las tropas de Don Enrique.

[389] La preposición a denota muchas veces la causa u ocasión: «a las voces de Constanza salió a los corredores la Argüello». (Cervantes); hoy decimos a causa de esto en vez de a esta causa.

[390] Este discurso falta en Ayala y es de la propia invención de Mariana. Tales arengas eran adorno indispensable de la historia al estilo clásico.

[391] La preposición de indicando el medio (morir de muerte violenta, herir de una cuchillada, etc.)

[392] Tener como venir, poner y otros verbos análogos, hacían su futuro terné, verné, porné.

[393] Este orden de los dos adjetivos, uno antepuesto y otro pospuesto (supone la elipsis mejor fiesta ni más alegre fiesta) era antes corriente, en vez del giro que hoy se usa en la lengua escrita: mejor ni más alegre fiesta.