24José despertó de su sueño, e hizo lo que el ángel del Señor le ordenó, y tomó a su esposa consigo; 25y no la conoció[[7]] hasta que ella dio a luz a su primer hijo. él[[8]] lo llamó Jesús.

2

1Cuando Jesús nació en Belén de Judea, en los días que Herodes era rey, ocurrió, que desde el este vinieron hombres sabios[[9]] hacia Jerusalén, diciendo, 2«¿Dónde está aquel que nace como Rey de los Judíos? Porque vimos su estrella en el este, y hemos venido a adorarlo.» 3Cuando el rey Herodes lo escuchó, se perturbó, y todo Jerusalén con él. 4Reuniendo a todos los jefes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntó donde nacería el Cristo. 5Ellos le dijeron, «En Belén de Judea, porque así está escrito por intermedio del profeta,

6`Tu Belén, tierra de Judá, No eres de forma alguna menos entre los príncipes[[10]] de Judá:

Porque de ti saldrá un gobernador[[11]], Que será el pastor de mi pueblo[[12]], Israel.´»

7Entonces Herodes llamó en secreto a los hombre sabios, y supo de ellos exactamente a que hora había aparecido la estrella. 8Los envió a Belén, y les dijo, «Vayan y busquen diligentemente al niño. Cuando lo hayan encontrado, traíganme la noticia, así yo también podré ir a adorarlo.»

9Ellos, habiendo oído al rey, continuaron su camino; y ocurrió, que la estrella que habían visto en el este, fue delante de ellos, hasta que se posó sobre el lugar donde estaba el niño. 10Cuando vieron la estrella, se regocijaron con gran alegría. 11Entraron a la casa y vieron al niño con Maria, su madre, cayeron y lo adoraron. Abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. 12Habiendo sido avisados en un sueño que no debían volver donde Herodes, regresaron a sus países por otra ruta.

13Cuando ellos habían partido, un ángel del Señor se apareció a José en un sueño, diciendo, «Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto[[13]], quédate allá hasta que te diga, porque Herodes buscará al niño para destruirlo.»

14José se levantó, tomó al niño y a su madre en la noche, y partió hacia Egipto, 15y allí estuvo hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo que fue dicho por el Señor por intermedio del profeta, «De Egipto llamé a mi hijo.»

16Entonces Herodes, cuando vio que los hombres sabios no habían cumplido, se molestó excesivamente, y ordenó matar a todo niño hombre que hubiera en Belén y en los alrededores, y que tuviera 2 años o menos, de acuerdo al tiempo exacto que él había conocido de los hombre sabios. 17Así lo que había sido dicho por Jeremías el profeta se cumplió,

18«Se oyó una voz en Ramá, Lamentos, llanto y gran tristeza

Raquel llorando por sus niños;Ella no sería consolada[[14]], Porque ellos ya no son[[15]]