19Pero cuando Herodes murió, ocurrió, que un ángel del Señor se apareció en un sueño a José en Egipto, y le dijo[[16]], 20«Levántate, toma al niño y a su madre, y ve a la tierra de Israel, porque quienes buscaban la vida del niño ya están muertos.»

21Se levantó y tomó al niño y a su madre, y fue a la tierra de Israel. 22Pero cuando escuchó que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allí. Siendo avisado en un sueño, fue a la región de Galilea, 23y fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliera lo que había sido dicho por los profetas: «Será llamado un Nazareno.»

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1En esos días, Juan el Bautista vino, predicando en el desierto de Judea, diciendo[[17]], 2«¡Arrepiéntanse, porque el Reino de Dios está a la mano!» 3Pues este era aquel de quien habló Isaías el profeta, diciendo,

«La voz de una persona gritando en el desierto, Alisten el camino del Señor, Hagan sus caminos rectos.»

4Juan vestía ropa hecha de pelo de camello, con un cinturón de cuero alrededor de su cintura. Su comida eran grillos y miel salvaje. 5Entonces la gente de Jerusalén, y de toda Judea, y de todas las regiones alrededor del Jordán fueron a él. 6Fueron bautizados[[18]] por él en el Jordán, confesando sus pecados. 7Pero cuando vio a muchos de los fariseos y saduceos viniendo por su bautizo les dijo, «Ustedes nido de víboras, ¿Quién les advirtio huir de la ira que vendrá?[[19]] 8¡Entonces den fruto de arrepentimiento valedero! 9No piensen, `Tenemos a Abraham como nuestro padre,´ porque les digo que Dios puede hacer crecer hijos de Abraham de estas piedras.

10«Justo ahora el hacha está en la raíz de los árboles. Entonces, todo árbol que no de buenos frutos es cortado, y arrojado al fuego. 11De hecho yo los bautizo[[20]] en agua para el arrepentimiento, pero aquel que viene tras de mi es más poderoso que yo, no soy digno de llevar sus zapatos. él los bautizará en el Espíritu Santo. [[21]] 12El rastrillo está en su mano, y él limpiará los desperdicios de su piso. Reunirá su trigo en el granero, pero los desperdicios los quemará con fuego inextinguible.

13Entonces Jesús fue de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. 14Pero Juan se opuso, diciendo, «Yo necesito ser bautizado por ti, ¿Y tu vienes a mí?»

15Pero Jesús, le contestó, «Permítelo ahora, porque esta es la forma apropiada para nosotros de cumplir con toda la rectitud.» Entonces él se lo permitió. 16Cuando Jesús fue bautizado, salió directamente del agua: y ocurrió que los cielos se abrieron hacia él. Vio al Espíritu de Dios descendiendo como una paloma, y viniendo a él. 17Ocurrió, que una voz salió de los cielos diciendo, «Este es mi hijo amado, en quien estoy bien complacido[[22]]

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