7«Ellos le dijeron, `Porque nadie nos ha contratado.´
«él les dijo, `Vayan también a la viña, y recibirán lo que sea justo.´ 8Cuando llegó la noche, el señor de la viña le dijo al mayordomo, `Llama a los trabajadores y págales sus jornales, comenzando por los últimos hasta llegar a los primeros.´
9«Cuando quienes fueron contratados alrededor de la undécima hora llegaron, cada uno de ellos recibió un denario. 10Cuando los primeros llegaron[[174]], suponían que recibirían más; y de la misma forma ellos recibieron un denario. 11Cuando lo recibieron, murmuraron contra el señor de la casa, 12diciendo, `¡Estos últimos han estado una hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga del día y el calor sofocante!´
13«Pero él le contestó a uno de ellos, `Amigo, no estoy haciéndote mal[[175]] alguno. ¿No acordaste conmigo por un denario? 14Toma lo que es tuyo, y sigue tu camino. Es mi deseo dar a este último tanto como a ti. 15¿No es legal para mi hacer lo que quiero con lo que poseo? ¿O es tu ojo malo[[176]], porque soy bueno?´ 16Así que los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. Pues muchos son llamados, pero pocos son escogidos[[177]].»
17Mientras Jesús iba a Jerusalén, tomó consigo a los doce discípulos y en el camino les dijo, 18«Escuchen, vamos hacia Jerusalén y el Hijo del Hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los escribas, ellos lo condenaran a muerte, 19y lo entregarán a los gentiles para que lo ridiculicen, lo castiguen y lo crucifiquen; y al tercer día él resucitará.»
20Entonces la madre de los hijos de Zebedeo fue donde él con sus hijo, arrodillándose y pidiendo algo. 21él le dijo, «¿Qué quieres?»
Ella le dijo, «Ordena que estos, mis dos hijos, puedan sentarse, uno a tu derecha y uno a tu izquierda en tu Reino.»
22Pero Jesús le contestó, «No saben lo que piden. ¿Pueden beber de la copa que estoy por beber, y ser bautizados con el bautizo que yo seré bautizado?
Ellos le dijeron, «Podemos.»
23él les dijo, «De hecho beberán de mi copa y serán bautizados con el bautizo que yo seré bautizado, pero no me compete conceder sentarse a mi derecha y a mi izquierda; pues son para quienes haya sido preparado por mi Padre.»