23«Entonces si estás dando una ofrenda en el altar, y allí recuerdas que tu hermano tiene algo en contra tuya[[40]], 24deja la ofrenda allí ante el altar, y sigue tu camino. Primero reconcíliate con tu hermano y después ve y da tu ofrenda. 25Llega a un acuerdo con tu adversario rápidamente, mientras que está con él en el camino [[41]]; porque tal vez el fiscal[[42]] podría entregarte al juez, y el juez entregarte al oficial, y podrías ser arrojado a prisión[[43]]. 26Con seguridad les digo, de ninguna forma saldrán de ahí, mientras no paguen hasta el último centavo[[44]].

27«Ustedes han oído que se dijo, [[45]]`No cometerás adulterio;´ 28pero les digo que quien mire a una mujer con deseo, ya ha cometido adulterio en su corazón. 29Si tu ojo derecho te hace tropezar, sácatelo y arrójalo lejos de ti. Porque es mejor par ti que uno de tus miembros perezca, a que tu cuerpo entero sea arrojado a Gehena. 30Si tu mano derecha te hace tropezar, córtatela y arrójala lejos. Porque es mejor para ti, que uno de tus miembros perezca, a que tu cuerpo entero sea arrojado a Gehena.

31«También se dijo, `Cualquiera que aleje a su mujer, que le de un certificado de divorcio,´ 32pero les digo que cualquiera que aleje a su mujer, excepto a causa de inmoralidad sexual, la hace una adultera; y cualquiera que se case con ella cuando sea alejada comete adulterio.

33«Ustedes también han oído que les fue dicho a los de los tiempos antiguos, `No harás promesas falsas[[46]], sino que cumplirás lo que has prometido al Señor[[47]]34pero les digo, no juren: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35ni por la tierra, porque es el estrado para sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36Ni jurarás por tu cabeza, porque ni siquiera puedes hacer blanco o negro un cabello. 37En cambio que tu `Si´ sea `Si´ y que tu `No´ sea `No.´ Lo que sea más que esto es del malo[[48]].

38«Ustedes han oído que fue dicho, `Ojo por ojo, y diente por diente.´ 39Pero les digo, no se resistan al que les hace mal[[49]]; sino que a cualquiera que te golpee en tu mejilla derecha, ponle la otra también. 40Si alguien busca llevarte a juicio para quitarte el abrigo, déjale tener tu capa también. 41A cualquiera que te obligue a caminar[[50]]una milla, ve con él dos. 42Dale al que te pide, y no te alejes del que desea pedirte prestado[[51]].

43«Ustedes han oído que fue dicho, `Amarás a tu prójimo, y odiarás a tu enemigo.´ 44Pero les digo, amen a sus enemigos, bendigan a quien los maldiga, hagan el bien a quien los odie, y oren por quienes los maltratan y los persigan. 45para que puedan ser hijos de su Padre que está en el cielo. Porque él hace que el sol salga sobre los malos y los buenos, y envía lluvia sobre el justo y el injusto. 46Porque si aman a aquellos que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿Acaso no hacen lo mismo los recolectores de impuestos[[52]]? 47Si sólo saludas a tus amigos, ¿qué haces de más que los demás? ¿Acaso no hacen lo mismo los paganos[[53]]? 48Entonces sean perfectos, tal como su Padre en el cielo es perfecto.

6

1«Tengan cuidado de no dar sus ofrendas de caridad[[54]] ante los hombres, para ser vistos por ellos, o de lo contrario no tendrán recompensa de su Padre quien está en el cielo. 2Entonces cuando hagas actos de caridad, no toques una trompeta enfrente tuyo, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para poder obtener gloria de hombres. Con seguridad te digo, ellos ya han recibido su recompensa. 3Cuando hagas actos de caridad, no permitas que tu mano izquierda sepa lo que tu mano derecha hace[[55]], 4para que tus actos de caridad sean en secreto, entonces tu Padre que ve en secreto te recompensará abiertamente.

5«Cuando reces, no seas como los hipócritas, pues ellos aman levantarse y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calle, para poder ser vistos por hombres. Con seguridad, te digo, ellos ya recibieron su recompensa. 6Pero tu, cuando ores, entra en su cuarto, y habiendo cerrado la puerta, ora a tu Padre quien está en secreto, y tu Padre quien ve en secreto te recompensará abiertamente. 7Al rezar, no uses vanas repeticiones, como hacen los gentiles; pues ellos creen que serán oídos porque hablan mucho. 8Por eso no sean como ellos, pues su Padre sabe lo que ustedes necesitan desde antes que lo pidan. 9Oren así: `Padre nuestro en el cielo, que tu nombre permanezca santo. 10Que tu Reino venga. Que se haga tu voluntad, tanto en el cielo como en la tierra. 11Danos hoy nuestro pan diario. 12Perdona nuestras ofensas[[56]], como también nosotros perdonamos a quienes nos han ofendido[[57]]. 13No nos lleves a la tentación, sino líbranos del malo. Porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria por siempre. Amén.´

14«Pues si ustedes perdonan a los hombres sus transgresiones[[58]], su Padre celestial también los perdonará. 15Pero si ustedes no perdonan a los hombres sus transgresiones, el Padre tampoco perdonara las de ustedes.