Entre io et mi carillo,
Ganamos buena soldada,
Sonando mi caramillo
Vivo yo mucho pagada;
Leche, queso et cuaiada
Iamas non me fallescia,
É sy bien era villana,
Fija dalgo parescia.
De triumphos et grandes honores
Yo non curo en nengund tiempo,
Fortuna nin sus errores
Non daban pensamiento;
De toda pompa mundana
Muy poca estima fasia,
É sy bien era villana,
Fija dalgo parescia.
CARVAIALES.
Por la muerte de Iaumot Torres, capitan de los ballesteros del sennor Rey, que murió en la cuba, sobre Carinola.
Encima de un alto puiante corser
Con armas flagantes ardido armado,
Vestia una iornea de damasco morado,
Mostraba de todos, pardios, sennor ser,
¡Oh quién lo viera, pues, armas faser,
Allí do ganó la honorrada tumba,
Por cuyos fechos la fama rebumba,
Que fase’n los buenos envidia crescer!
Quiso syn tiempo con seso ser hombre,
El tanto famoso Iaumote nonbrado,
Del rey don Alfonso, querido et criado,
Honró su persona, su causa et su nonbre,
Dexó en los syglos por syempre renonbre,
Pugnó con la muerte su mucha virtud,
Muriendo ganó la eterna salud,
Por ende, á ninguno tal muerte no asombre.
Pesar non me dexa mi lengua extender,
Por ser vençedor del tu combatido,
Con armas vençidas del vinto ferido,
Fasiéndole cara y espaldas volver,
Fortuna non puede nin dar nin toller,
Que el fijo de aquella troyana Ecuba,
Mejor con los griegos que tu en la cuba,
Podiese muriendo más honra haber.