LXIII. [Pág. 300.] Carvajal.
¿Quién se podria alegrar,
Si por el número de las poesías en él contenidas hubiera de darse nombre á este cancionero, le correspondería el de Carvajal ó Carvajales, y no el de Stúñiga; si en efecto, como creemos, los dos primeros no designan más que una sola persona, encontramos cuarenta y cinco suyas, y áun cuando se refieran á dos distintas, de Carvajales, es siempre de quien más hay; algunas han visto la luz en el Ensayo de una Biblioteca de libros raros y curiosos, otras se publican ahora por vez primera. Como otros poetas de este tiempo, las noticias de Carvajal son tan escasas que no sabemos ni aún su nombre, ni más de lo que á su persona se refiere, que lo que él mismo dice y pueden nuestros lectores ver en las poesías suyas que publicamos.
LXIV. [Pág. 305.] A madama Lucrecia del Anno.
¡Quién podria comportar,
En la [nota XLVII] hemos dicho quién era esta Lucrecia.
LXV. [Pág. 317.] Aquí comienza la epístola.
En el códice no se dice por quién está escrita, y aparece, por lo tanto, ser de la misma Reina; pero el estar incluida entre las demas obras de Carvajal, y el estilo en que está escrita, nos hacen creer que es de este poeta.
LXVI. [Pág. 329.] Carvajales. A la princesa de Rosano.
Entre Sesa et Cintura.