Et pues es en tu poder
Ser tu de males ajenos,
Escoge de mal el ménos,
É ama otra donsella,
Por olvidar aquella
Por quien en punto te veo
De te morir con deseo.
—Amar et desamar
Pueda quanto se pagáre
Ninguno que bien amáre,
Et pongamos que ansí fuesse
El que mal desir quisiesse
¿Piensas si fallára qué?
—Creo que fallaria.
—Desirme ia malandante,
Baratero non constante,
Segund ya de otros dixeron.
—¡Ay Dios! quántos se perdieron
Emprendiendo tales cosas,
Las quales son muy dannosas,
La qual fama más non cura
De quanto quier la ventura.
—Pues veamos, ¿qué faré?
—Que la dexes á la fé.
—¿Pues qué valdria luégo mi vida?
—Como la de quien olvida
Cosas que le son dannosas
Por las quel son provechosas.
—Guárdeme Dios de mal,
De faser tan grand error.
—Quiçá te verná peor.
—¿Et qué peor me puede venir?
—Podrias muy presto morir.
—¿É á mí quién me matará?
—Si que esso fallescerá,
Piensa si tiene parientes.
—Sí, ¿mas merescen las gentes
Por bien amar et servir
Muerte nin mal rescebir?
—Eso cierto es que non,
Mas dis que tras el canton
Se fasen las cantonadas,
Et non sabes á vegadas
Excusar el pro presente
Por el peligro seguiente.
—Non que yo me guardaré
Que nunca lo fablaré,
Sinon con sola su ama,
Que más que á sy la ama.
—E podríase seguir
Su ama te descobrir.
—Non que yo la venceré
Con dádivas que le daré.
—Ora bien dexemos esto,
Fagamos otro processo:
¿Qué la hayas cobrado,
Que piensas haber ganado?
—Dándome Dios tanto bien,
Cobraria yo á quien
Amo muy más que á mí
É me ama más que á sy.
—¡Oh hombre desaventurado!
Cóme vives engannado
Si piensas tan solamente
Que de tí se le viene miente,
Habiendo tanto tiempo estado
Que la non has visitado.
Nin piense viva persona
Haber en el mundo dona
Que quando mejor amáre,
Si absencia la probáre,
Por nuevo repetidor
Que non troque vieio amador.
—¿Luego dona baratera
Sería la sennora mia?
A la fe es muy grand falsía;
Antes del universal
Mundo, es especial,
Es fermosa de faciones
Et muy buena de bondat.
—Pongo que sea verdat
Esso, et más sy dixeres
Por ella, con todo esto
Non me sería deshonesto
Que non sería señero
El primero nin el postrimero
Deste nombre, amadores,
Que padesció por amores.
—¿E sy fueron locos aquellos,
Quieres serlo tú con ellos?