EL INFIERNO DE AMOR,

que fiso el Sennor Marqués de Santillana, Conde del Real.

[nota XVIII]

Oh vos, Musas, que en Parnaso
Faseis la habitacion,
Allí do fiso Pegaso
La fuente de perfeccion,
Á la fin et conclusion
En el medio començando,
Vuestro subsidio demando
En esta propusicion.

Por quanto desir quál era
El selvaie peligroso
En recontar su manera,
Es acto maravilloso,
Yo non pinto ni gloso
Silogismos nin poetas,
Mas siguiendo linas retas,
Fablaré non infintuoso.

Del su modo inconsolable
Non disçerne tal Lucano,
De la selva inhabitable
Que taló el bravo romano,
Sy por metros non lo explano
Et mi propósito menguáre,
El que defecto falláre
Tome la pluma en la mano.

Sus frondas comunicaban
Con el cielo de Diana,
É tan léxos se mostraban,
Que naturalesa humana
Nin falla, nin se explana
Por attores en lectura,
Selva de tan grande altura
Nin Olimpio de Toscana.

Dó muy fieras animales
Se mostraban, y leones
É serpientes desiguales,
Grandes tigres et dragones;
De sus disformes faciones
Non relato por extenso,
Por quanto fablar inmenso
Va contra las conclusiones.