No me las enseñes mas...

¿Tendria algo que ver con el nuestro?

VII.

En el Cancionero general de Hernando del Castillo, impreso en Valencia en 1511, se encuentra una poesia anònima, que comienza con el mismo mote o estribillo. Consta de dos estrofas, diferentes de la transcrita, y presenta la variante de decir el ùltimo verso: Que pasallos no podré...

Bajo el n:ro 107 del Cancionero de Barbieri, figura de nuevo, puesta en mùsica à cuatro voces por Juan del Enzina, que muy bien pudiera ser asimismo autor de la letra, en nada indigna por cierto del nùmen de tan eximio poeta y compositor. Es de notar que la parte de Tiple de la referida composicion, comienza exactamente del mismo modo que la primera de las dos voces de la nuestra, pero esta semejanza no pasa de los dos primeros compases: (la-la = so-la = fa-re-etc.), lo que permite suponer que es posible se trate de un primer esbozo de un trabajo contrapuntìstico mucho mas desarrollado posteriormente por el mismo autor. Es sabido que Juan del Enzina residiò largo tiempo en Roma, en las cortes de Julio II y de Leon X, y ya he dicho que las composiciones del presente Cancionero son indudablemente debidas à los muchos y muy notables maestros españoles que florecieron en Italia durante el siglo XVI. Añadirè que la versiòn del Cancionero de Palacio consta de tres estrofas, todas distintas de la que aqui publicamos.

Por ùltimo, creo oportuno consignar un curioso dato relativo à la ilustre personalidad del fundador de nuestro teatro que no recuerdo haber visto reproducido correctamente por ningun erudito español, y por el cual se viene en conocimiento que el Arcediano mayor de la Catedral de Màlaga, seguia interpretando sus obras dramàticas en la Corte pontificia.

Se trata de una Carta de Stazio Gadio, escrita al Marques de Màntua, Francisco Gonzaga, con fecha 11 de Enero de 1513, dàndole noticias de su hermano Federico, detenido en rehenes por el batallador pontìfice Giulio della Rovere, que ha sido publicada por el historiador italiano Alesandro Luzio, en su estudio: Federico Gonzaga, ostaggio alla Corte di Giulio II (Archivio della R. Società Romana di Storia Patria. Roma. 1887. Vol. IX. pag. 46). Es documento curioso y el fragmento que nos interesa dice asi:

»Zovedi a VI, festa de li tre Re, il s:r Federico... si ridusse alle XXIII hore a casa del Cardinale Arborensis, invitatto da lui ad una commedia... Cenato adunche si redusseno tutti in una sala ove si avea ad representare la comhedia (sic). Il p:to R:no era sedendo tra il Sig. Federico, posto a man drita, et lo Ambassator di Spagna a man sinistra, et molti vescovi poi a torno, tutti spagnoli, et piu putane spagnole vi erano che homini italiani, perchè la commedia fu recitata in lingua castiliana, composta da Zoanne de Lenzina, qual intervenne lui ad dir le forze et accidenti di amore, et per quanto dicono spagnoli non fu molto bella et poccho delettò al s:r Federico.»

Quizà la cita parezca impertinente en este lugar, pero no obstante su interès salta à la vista. La ejecuciòn el dia de Reyes de 1513, (es decir el 6 de Enero y no en los primeros dias del mes de Agosto del mismo año como generalmente se dice) en casa del Cardenal de Arborea, de una comedia que trata de la fuerza y accidentes del amor, compuesta e interpretada por Juan del Enzina, no solo prueba, contra la creencia mas admitida, que los espectàculos dramàticos no cesaron en Roma durante el reinado del Papa guerrero, sino que puede contribuir à fijar la fecha exacta en que se representò, sin duda por primera vez, la Farsa de Plàcida e Vittoriano, compuesta en Roma segùn afirma de modo terminante Juan de Valdés, y de la cual existe una ediciòn romana de 1514, al decir de Moratin, que hasta ahora no ha sido descubierta.