La versiòn à dos voces del Cancionero de Uppsala no presenta la menor analogía con ninguna de las tres anteriomente conocidas. ¿Serà tambien algun esbozo ó trabajo preparatorio para otra composision de mayor vuelo, debida al propio Juan del Enzina? La poesia es la misma, salvo muy ligeras variantes, entre las cuales la mas notable se reduce à decir el primer verso de la estrofa primera publicada por Barbieri: El que no sabe de gloria... Faltan aqui las dos coplas o estrofas siguientes.
XIII.
En la importante coleccion de obras musicales, aun no debidamente estudiadas, que se conserva en la Biblioteca del Duque de Medinaceli, figura la siguiente:
Alto—Recopilaciòn de Sonetos y Villancicos a cuatro y a cinco, de Juan Vazquez. 1560. (Al fin). Impreso en Sevilla en casa de J. Gutierrez, impresor en Cal de Gènova, con licencia del Señor D. Juan de Ovando, provisor de Sevilla.
En 4º apaisado.—Frontis.—Para conclusion, despues de la hoja del membrete, otre hoja perdida con un Hèrcules. Muy curiosa dedicatoria: Al Ilustre Señor D. Gonzalo de Moscoso y Casceres-Penna, firmada: juan Vazquez S. en que habla de Cristobal de Morales, luz de la Mùsica, y de Francisco Guerrero, que tanto lo secreto de la Mùsica ha penetrado, y los afectos de la letra en ella tan al vivo mostrado.
Son cinco cuadernos con el descrito: el de tiple, que lleva la fecha 1559, el de tenor, notable por contener tres canciones añadidas, que faltan en los otros: «La bella mal maridada», «Niña, erguidme los ojos» y «Llamaisme villano», el de Bajo y el de Quinta parte, para los veintidos primeros trozos. Contienen en total 22 canciones à cinco voces y cuarenta y cinco à cuatro.
El nro 22 de estas ùltimas comienza precisamente segun mis apuntes, por el verso:
Si no os hubiera mirado...
Como no he podido confrontarla con la version que aqui publico, ignoro si se trata de la misma composicion, aunque la presente esta escrita à tres voces.
Este Juan Vazquez, fuè uno de los mas notables mùsicos españoles de la segunda mitad del siglo XVI, hasta ahora poco conocido. Debiò ser sevillano de origen, pues en la dedicatoria citada, al hablar de Guerrero, dice nuestra Sevilla. Segùn Fétis, fuè maestro de capilla de la Catedral de Burgos.