[5] Son tantas las variantes de este nombre, así en las relaciones de este viaje como en los anteriores, y en los documentos relativos á la posterior de Legazpi, que en una misma página suele leerse Bendanao, Vindanao, hasta Beguendanao.
[6] Aunque no se encuentra expresa en ningún documento la razón del nombre, es de inferir se ocurriera en contemplación al Virrey de Nueva España, armador de la flota, D. Antonio de Mendoza.
[7] Dardos arrojadizos.
[8] Es de suponer que estas armas de fuego procedieran en parte de las recogidas en expediciones españolas anteriores, y en parte llevadas por los portugueses.
[9] En otros documentos, y aun en la misma Relación de Escalante, se dice indistintamente Felipinas y Philipinas, latinizado el nombre.
[10] Publicado en la Col. de I., [1].ª serie, t. v, p. 117, y t. xiv, p. 151.
[11] Esta omisión pasa inadvertida en la Relación de Escalante, inserta en el t. v, p. 191 de 1.ª s. de I.
[12] Esta opinión encuéntrase rectificada en documentos que por su fecha no han encontrado cabida en el presente tomo.
[13] Aunque no expresa determinado paraje, se verá por documentos posteriores que pensaba ó pensó luego en la Nueva Guinea.
[14] La anfibología que resulta del uso del pronombre posesivo no influye en el juicio crítico sobre este asunto, pues lo mismo es que hubiese escrito el pliego Carrión que el Visitador Valderrama.