Si caso fuese que en lo que está descubierto, ó nosotros descubrieremos en este viaje, con que sea fuera de lo del Empeño, hallasemos buena tierra, y los naturales de ella nos pidiesen, que quedasen con ellos algunos Españoles, será necesario, que V. M. nos embie á mandar si será servido que quede algun capitan con alguna gente y Religiosos en la tal tierra, ó si paresciese convenir, que quedase el mismo General con la gente que paresciese ser necesario, para que en todo se cumpla la voluntad de Vuestra Magestad.
En esta Nueva España se ha tenido noticia que los Franceses han descubierto pasaje para el mar del Poniente de esta Nueva España, por entre la tierra de los Bacallaos, y la que va para adelante ácia el Norte, que habiendo entrado la vuelta del Poniente por altura de setenta grados y mas, y navegando al Poniente, tomando del Sudueste anduvieron tanto que baxaron á menos de cincuenta grados, y hallaron mar franca para poder navegar por el á la China, y Especería, y Perú, y Nueva España, facilmente para todas las partes que se pueda navegar por esta mar del Poniente, y á la vuelta que volvian á Francia siguieron á la costa de la tierra de la Florida, que está de la parte del Norte, y que hallaron salida para la mar de España y Francia, por menos altura de la que havia por donde primero entraron, porque no havia mas de quarenta y tantos grados por donde se embocaron, y no llegaba á cincuenta; y porque el capitan Pero Melendez tiene entendido este negocio de como pasó, segun la noticia que acá hemos tenido y hará relacion de ello á Vuestra Magestad, no diré mas de que importaria mucho que desde España se intentase de descubrir si es verdad esto, y se viese lo que es, y hallando pasaje como está dicho, y siendo la tierra poblada de gente, se procurase de poblar en lo mas angosto de aquel Estrecho, ó en la parte que paresciese mas importante, para que hiciesen escala las Naos que huviesen de pasar desde España para el Poniente, y del Poniente para España, y desde alli pudiesen estorvar á todos los extrangeros que quisiesen navegar por aquel Estrecho para pasar á esta mar del Poniente, pues está manifiesto que desde España se podria navegar para la China, y Maluco, y las demás partes de esta mar del Poniente, y se ahorrarian muchas costas que se han de hacer si la contratacion de la Especeria ha de ser por esta nueva España ó por otra qualquier parte, demas que las Armadas irian mas bien proveydas asi de gente como de todo lo demas necesario.
Y para efectuar y poner por obra lo que está dicho es menester que se embie una persona platica y experimentada en las cosas de la mar é tierra, é zeloso del servicio de Dios y de Vuestra Magestad, é segun lo que acá he conoscido del General Pero Melendez, á el se le podria encomendar dignamente este negocio, pero otro de mucha mas calidad, aunque cierto saliendo verdad este negocio es de calidad para tenerlo en mucho. A V. M. suplico, asi en lo que toca á esto, como en todo lo demas que en esta relacion y memoria hablo, se resciva de mi la voluntad con que sirvo con mis flacas fuerzas, que demas que el Virrey Don Luis de Velasco me ha mandado que hiciese relacion á V. M. de algunas cosas que me paresciese tocantes á estos descubrimientos, el zelo del servicio de Dios y de Vuestra Real Magestad me han dado causa para tratar dello; é si paresciere que hay en esta relacion alguna cosa combenible para su real servicio mande se cumpla, que aunque el Virrey Don Luis de Velasco provee con muy mucho cuydado lo que toca á estos negocios, todavía será de mucho efecto á V. M. lo embien á mandar.═Fray Andres de Urdaneta. (Orig. A. de I.)
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(1563.—26 Mayo.—Méjico.)—Carta del general Miguel Lopez de Legazpi á S. M., sobre el apresto de la Armada que dicho general debia llevar al descubrimiento de las Islas Filipinas.(C. i. de N. t. 17. d. n.7.)
Sacra Catholica Magestad═Sin merito mio, el Visorrey desta Nueva España me ha querido señalar para el viaje de las Islas del Poniente á servir á V. M. encargandome el Armada que para allá se hace, no porque esta tierra carezca de muchos que mejor que yo le hicieran y servieran á V. M. en esta jornada, sino por entender, que nadie con mas voluntad se dispusiera á ello, siguiendo lo que mis pasados siempre han hecho; y asi serviendo á V. M. pospuesto todo lo que en esta tierra tengo haré lo que me está mandado con el cuidado y fidelidad que devo y espero en Dios nuestro Señor, que el viage terná todo prospero fin y subceso en la buena y felice ventura de V. M. Para mejor acertar á servir, pedi al Visorrey ciertos capitulos de cosas que me parecian ser necesarias al buen despacho de la jornada, y otras de que en nombre de V. M. me hiciese merced, las quales aunque no fueron tan largas como á tan alto y poderoso Señor pedirse convenian, el Visorrey los remitió y envia á V. M., para que en ello mande V. M. lo que fuere servido. Y pues la empresa de este viaje es tan importante al servicio de V. M., y á la utilidad universal de sus Reynos y Señoríos, y tan peligrosa y travajosa, á V. M. suplico sea servido mandar se me concedan, no por remuneracion de mi travajo, pues este se deve al servicio de V. M., sino condecendiendo con la grandeza que V. M. siempre tiene en hacer merced á sus criados que sirven en negocios de importancia, cuya sacra catholica Magestad guarde Nuestro Señor, etc. De Mexico 26 de Mayo de 1563.═De V. S. C. M. fiel criado, que los reales pies de V. M. besa═Miguel Lopez de Legazpi. (Orig. A. de I.)
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(1564.—25 Febrero.—Méjico.)—Carta del Virrey de Méjico D. Luis de Velasco á S. M. sobre el apresto de la Armada que debia llevar el general Miguel Lopez de Legazpi al descubrimiento de las Islas Filipinas. (C. i. de N. t. 17. d. n. 7.)
Sacra Catholica Magestad═A la que V. M. me mandó escribir de Madrid á los 13 de Hebrero del año de 63, mandandome, que sino era despachada la Armada que ha de ir á las Islas del Poniente, la despachase con la priesa posible, respondí en un Navio de aviso que partió por fin de Septiembre del año pasado el estado en que quedavan los Navios y la provision que se hacia para despacharlos, y que se pornia suma diligencia en su despacho, y asi se ha hecho y hace; pero como ha sido forzoso aguardar todo el año pasado á que se cojiesen los trigos, y se hiciesen los vizcochos, y se proveyesen otros bastimentos que se llevan de lexos al Puerto, y ha convenido meterlo seco y de sazon en los Navios, y en tiempo que no le tomasen los aguaceros que en esta tierra hace, y ha sido forzado aguardar á la seca deste año para que se pueda conservar el bastimento para los dos años que se provee el Armada. Tambien ha sido causa de la dilacion el llevar de la artillería, armas y municiones del Puerto de la Veracruz por mar hasta Guazacoalco, y el llevarlo de alli parte por un rio agua arriba mas de quarenta leguas, y veinte por tierra á Teguantepec donde se embarca y se lleva por la mar del Sur al Puerto de la Navidad, donde están los Navios que hay trecientas leguas de costa, que aunque la navegacion es segura, tárdase en hacer: las demás cosas que desta ciudad de Mexico se han proveydo, no se han llevado al Puerto hasta estar los Navios en el agua, por que se puedan poner luego dentro, á causa, que si se detuviesen en la tierra por ser muy humeda, se dañaria. Estará todo presto y los Navios á punto para navegar en todo el mes de Mayo, y la gente á la lengua del agua para embarcarse. Van quatro Navios, dos Galeones y dos Pataxes, del porte que ha parecido que sean como conviene para la navegacion que han de hacer: son las mejores piezas que han caydo sobre la mar del Sur, y mas fuertes y bien aparejadas: llevan trescientos Españoles, la mitad soldados y la mitad marineros, gente escogida: llevan demas de ocho piezas de artilleria, que V. M. mandó enviar, á cumplimiento á veinte y dos, de quince quintales hasta veinte y cinco con la municion necesaria, y otras piezas menudas que aqui se han fundido: llevan trescientos arcabuzes de mano, y las demás armas ofensivas y defensivas para la mar y tierra: van seis religiosos de la orden de San Agustin, entre ellos Fray Andres de Urdaneta que es el mas experto y esperimentado en la navegacion que se ha de hacer, de los que se conocen en España la vieja y la nueva. La copia de la instruccion[63] que se da al General va con esta, para que V. M. mande ver, que es conforme á lo que me está mandado, y que no va contra lo asentado entre el Emperador mi Señor de gloriosa memoria, y el serenisimo Rey de Portugal, antes se le manda no exceda della: va proveydo lo que ha parecido que conviene para que la navegacion se acierte á ida y vuelta, previniendo las derrotas que han de llevar, sigun tuvieren los tiempos, habiendolo mirado y platicado con Fray Andres de Urdaneta, y los demas Marineros que hicieron el viaje de aqui á las Islas; tambien va prevenido á lo que les puede suceder en mar y tierra con amigos y enemigos. Espero en Nuestro Señor que la jornada se ha de acertar, y que V. M. ha de ser muy servido en ella, y en lo que adelante sucederá.