Luego los franceses metieron la artilleria de la fortaleza en la nao grande, y todos se recogieron a ella, e no salian a tierra sino de dia. Pasado esto, dentro de dos dias se trató entre los vecinos, que seria bien rescatar el pueblo, y se pidió al francés diese seguridad para entender en ello, y por una caleta la envió. Envíaronle a ofrecer mill pesos, e a quien le llevó el recaudo, que era un clérigo, sin le responder palabra mandó echar de la nao e quitar delante de sí, y otro dia, domingo por la mañana, 28 de Julio, mandó poner fuego á todo el pueblo, e las casas de piedra, e teja quemó con alquitran e brea sin ecetuar iglesias e hospital, y de tal manera fué el fuego, que se abrasó todo, sin quedar en él casa cubierta sino fueron las paredes de la iglesia nueva e hospital, y la tapieria de algunas casas, y este dia en la tarde vino con gente a las estancias que estaban comarcanas con el ancon del puerto y quemó cuatro dellas.
El viernes luego, una hora antes del dia, dió sobre las estancias de Cojimar e pueblo de Guanabacoa, e quemó parte dellas, e las acabara de quemar todas, sino fuera por una grita que se le dió con una poca de gente que se juntó, despues que fué de dia. Destas estancias llevó seis piezas de negros e negras, e una mujer casada con su marido, questaba herido. Por estos negros pidió de rescate a cient pesos por cada uno, e por los españoles quinientos. Embíaronle a dar quinientos e no los quiso por los negros. El español era pobre e no se pudo rescatar.
Lunes siguiente 4 de Agosto, en amaneciendo, se vió como a los negros varones los dejó ahorcados a la puerta de Juan de Rojas, e pasados de arcabuzazos, y él se hizo a la vela y dejó en tierra las mujeres españolas, y el español e negras no se supo que hizo dellas.
Este capitan se llamaba Jaques de Sores, era, segun dicen, picardo ó normando, grandísimo hereje luterano él y todos los que con él venian, lo cual se parecia en palabras que decian y obras que hacian, porque demas de quemar los templos, se hallaron imágenes acuchilladas, en especial una de bulto de Nuestra Señora, y un Crucifijo se halló quemado e quebrados los brazos, y robó la custodia del Santísimo Sacramento y cálices, y de los ornamentos de la iglesia hicieron los soldados ropas y vestidos.
Traia por guia y le mostró en este puerto y mostró la caleta donde desembarcó, un piloto portugués de nombre Pero Bras; dicen que es natural de San Miguel, de la isla de los Azores y casado en Villa de Conde en Portugal, el cual era mas cruel e de mas malos consejos quel mismo capitan, e por él se regia. A este piloto tomó e a la caravela que arriba está dicho, sobre Cabo Cruz. Tambien traia en su compañía e por su segunda persona este capitan a un Juan del Plano; dicen ques español, y en la lengua lo parece, y en lo que escriben dicen que fué mercader en Cádiz y que se alzó y fué a Francia.
Y el alcaide se rescató en dos mill y docientos pesos e una cadena de oro que pesó cient pesos, y durante el tiempo que este capitan estuvo en el puerto, le sondó todo e llevó la traza del y del pueblo, e dijo e publicó que el año venidero habia de venir con gran armada a dar sobre el Nombre de Dios e Santo Domingo.
Es hombre muy determinado e de mucho ánimo e muy temido de su gente. Súpose por cosa cierta que asoló a la Margarita e Burburuata y Santa Marta y Cabo la Vela, y queste fué el primero capitan que saltó en tierra y entró en la Palma cuando Pie de Palo la saqueó, e si la ventura no nos fuera tan contraria, por la desorden y grita que en la gente hubo cuando fuemos a dar sobrellos, verdaderamente él y su gente acabaran aquí la vida, porque los tomábamos abiertas las puertas de las casas de Juan de Rojas e descuidados e durmiendo.
A 4 de Octubre pareció sobre el puerto un navio, que segun despues pareció era de franceses. Andubo dos ó tres dias cerca del, e habiendo tomado lengua del estado en que este pueblo estaba, echó en un patax cierta gente muy a su salvo, por no haber armas ni artilleria con que le hacer resistencia. Entró en el puerto e tomó una caravela que estaba cargada de cueros, e la sacaron e llevaron del puerto, e desde a tres dias volvieron tres patajes en que vernian docientos hombres y mas, y quemaron ciertas estancias questan junto al pueblo, que los pasados no habian llegado a ellas, y dellas tomaron algunos cueros y prendieron cinco españoles, hombres y mujeres, gente pobre, y seis esclavos negros. En el tratamiento y rescate destos se hubieron bien, y dejaban de quemar lo que estaba empezado a edificar.
Luego vinieron tras los patajes dos navios grandes, a los cuales dieron carena en el puerto, e porque no viniesen a quemar el pueblo de los indios en Guanabacoa, el Gobernador tuvo la gente que restó de la guerra de los primeros franceses junto al monte, en pasos e parte donde por cabsa del monte, si vinieran, los pudieramos ofender. Estuvieron en el puerto hasta 2 de Noviembre, e desembocaron por el Canal de Bahama. Segun se entendió fueron la via de Francia.
El Dr. Angulo.—Juan de Inestrosa.—Juan Gutierrez.—Juan de Rojas.—Juan de Lobera.—P.º Blasco.—Antonio de la Torre.—Por mandado del Gobernador, justicia e regidores, Francisco Perez de Borroto, escribano público y del Concejo.