Todos los expresados, á excepcion del capellan, son vecinos de la jurisdiccion de la Villa de Nuestra Señora de Lujan.
Cuatro carretillas, que conducian dos cañoncitos de menudear, y las municiones de boca y guerra.
Los Caciques que concurrieron á dicha expedicion, son:
Lepin Naguel, que en nuestro idioma significa la pluma con el
tigre.
Lincon Naguel, el grillo con el tigre.
Lican Naguel, piedra de tigre.
Caulla Mantu, brilla el sol.
Calfingere, zorro azul.
Epullanca, dos piedras verdes.
Alcaluan, guanaco macho.
Tanamanque, buitre arrojado.
Cadupani, leon negro.
Guente Naguel, el tigre encima.
Lepiguala, pluma de cuervo.
Pallaguala, echado de espaldas.
Guayquibilu, lanza de víbora.
El número de indios que estos caciques llevaban, se componia de 291: los 123 de lanza, y el resto de bolas potriadoras y sueltas, que llaman los indios sacay.
En 1.º de dicho mes de Octubre, caminó esta armada de la laguna que llaman Palantelen, hasta el Médano Partido, distancia 14 leguas, á que fué preciso hacer alto á esperar la resulta de un chasque que el comandante habia hecho al Señor Gobernador. En todo el tiempo que dicha armada estuvo parada en el mèdano dicho, no acaeció otra novedad que la de haber muerto la gente algunos leones y tigres, de que abunda mucho este campo.
Dia 2. Nos mantuvimos en dicho mèdano, de donde se despachó al alferez D. Gerónimo Gonzalez con 18 hombres en busca de ganado para la subsistencia de dicha armada: cuya partida llegó á las cuatro de la tarde, conduciendo 80 cabezas y algunos toros. A las cinco de la tarde llegó el chasque que se esperaba, con las cartas de nuestro Capitan General, en las que ordenaba se incorporase la compañía de la frontera del Salto á dicho cuerpo.
Dia 3. A las ocho de la mañana llegó el Sargento Mayor D. Pascual
Martinez con 66 hombres, y en su compañía venia la de dicha frontera del
Salto, mandada por su alferez. Esta misma tarde nos llovió desde
temprano hasta ponerse el sol.
Dia 4. Marchamos de dicho médano á las siete de la mañana, y llegamos á la Cruz de Guerra á las once del dia, siguiendo el camino de Salinas; y á distancia de dos leguas mas adelante dejamos dicho camino y tomamos el rumbo de SE, al que caminamos como once leguas, parando en una laguna bastantemente grande, dejando otras dos á nuestra retaguardia, aunque crecidas, pero sus aguas salobres. Estas dos últimas son bien conocidas, por unos médanos de arena que están inmediatos, y el uno de ellos de lejos parece la tolda de una carreta: llámase la laguna en donde paró dicha armada, de María de la Cruz; y hasta ella se anduvieron 17 legua, poco mas ó menos.
Dia 5. Se marchó de mañana al rumbo de SSE, pasando unos grandes esteros, donde se maltrató la caballada que conducia el tren: este mismo dia pasamos por unos médanos de arena muy altos, que en su concavidad conservan una laguna de agua dulce, y á su orilla vimos un toldo, y en él un indio muerto, pariente de nuestro aliado el cacique Lepin, el que hacia poco tiempo habia fallecido de viruelas, por cuyo motivo se le puso á dichos médanos, el nombre de Indio muerto. Y habiendo pasado adelante como 5 leguas, llegamos á otros médanos, á donde paramos por ser ya casi puesto el sol: á cuya hora se divisaron dos humos, el uno al E, que dijo Lepin ser en sus toldos, y el otro al S, que le parecia era hácia la Laguna Amarilla. Este dia se caminaría como 18 leguas, y por haber muerto unos toros se le dió el nombre de Médanos de los toros muertos.