IX.
Informe sobre el puerto de San José, por D. Custodio Sá y Farias.
EXMO. SEÑOR:
En egecucion de la orden de V.E. expresada en el oficio de 21 del presente mes, por la cual se sirve V.E. mandarme que, en vista de las reales órdenas expedidas en Junio del año próximo pasado, sobre los nuevos establecimientos en la Costa Patagónica, de los diarios y planos que han resultado de la expedicion que V.E. mandó hacer en dicho parage, le diga yo mi sentir muy reservadamente acerca de la calidad del puerto de San José, si puede ser el de San Matias ó Bahía sin Fondo, y que utilidades ó ventajas proporcionará para la navegacion y comercio, pues aunque no sea el que se busca, habrá de mantenerse, si debe recelarse que con el tiempo suceda lo que la real órden anuncia: y asimismo que reconocimientos han de continuarse para la perfecta instruccion de la situacion y puerto de San José antes de hacer un formal establecimiento; si por sus circunstancias puede contarse con su segura permanencia, ó convendria desde luego abandonarlo; y que apunte yo todo lo demas que considere conveniente á los fines propuestos.
Despues de agradecer á V.E. la confianza que conceptúa de mi débil capacidad para haber de formar juicio en una materia de tanta consideracion é importancia, y tan recomendada por su Magestad, pasaré con el celo con que deseo emplearme en su real servicio, á expresar á V.E. lo que siento en este particular.
En el papel remitido á V.E. de la Corte, he leido una descripcion bien circunstanciada del Rio Negro y del Rio Colorado, y los urgentes motivos que su Magestad tiene para hacer en ellos los nuevos establecimientos; y que se halla informado que las riberas del mar son tierras areniscas: pero que en lo interior del país entre los dos rios, es el suelo excelente y adaptado á todo género de cultivos.
En la expedicion que pasó presentemente á esta costa, mandada por D. Juan de la Piedra, veo que se ha descubierto una gran bahía, y en ella, de la parte del sud, un puerto por la latitud de 42 grados 10 minutos, que por su dilatada grandeza y admirable fondo puede admitir en sí las mayores armadas. La descripcion sobredicha, mandada por la Corte, pone la Bahía sin Fondo en 41 grados 30 minutos, que es la misma latitud con poca diferencia de minutos en que se halla esta bahía (nuevamente descubierta) en su medio, y siendo la propia, debería desaguar en ella el Rio Negro, que no consta hallarse en dicha bahía: y solo en su entrada, de la parte norte, trae el plano presentemente levantado, un rio que denomina Colorado, en 41 grados 5 minutos, que dice el diario no se pudo examinar: y por la latitud de 39 grados 38 minutos al norte del antecedente, coloca otro que nombra del Sauce, de que tambien no trae el exámen. Si estos son los dos rios que se buscan, vienen en dicho plano y diario con los nombres trocados, pues el que queda de la parte del norte debe ser el Colorado, y el que queda al sud, el Negro, esto es, el Sauce: pues el informe remitido por la Corte así los considera, y todos los mapas antiguos y modernos, de esta suerte los colocan. Y últimamente se confirma por el diario de la expedicion que V.E. mandó contra los indios Teguelches, mandada por D. Manuel de Pinazo el año de 1770, que pasó (caminando por las pampas de Buenos Aires) hasta el Rio Colorado, que atravesó; y asegura que el Rio Sauce ó Negro queda mas al sud del antecedente.
Esto supuesto, parece que hasta ahora no se ha examinado y descubierto mas que una bahía y puerto, y que falta por examinar los rios mencionados en las reales órdenes, porque de ellos debemos inferir que dicha bahía es la denominada sin fondo, ó si en la entrada del Rio Negro hay otra bahía á que mejor convenga este nombre: pues en el papel remitido de la Corte, se dice:
"Que en la embocadura del Rio Negro hay un puerto mediano sobre la derecha, que llaman de San Matias."
Y no solo este se debe examinar, pero tambien el del Rio Colorado, en donde su Magestad manda que en su embocadura se ponga un fuerte de menor consideracion para defender igualmente su entrada.