MIGUEL AGUSTÍN PRÍNCIPE

Caspe (Aragón), 1811; 1863.

EL PAPEL Y EL TRAPO

A un pobre Trapo que en el suelo estaba

el Papel desdeñaba,

diciéndole: —¡Anda, sucio! No te acerques,

que yo estoy limpio, rozagante y terso,

y no quiero por todo el Universo

tu contacto sufrir, ni que me empuerques.