en subir y subir el agua arriba

para luego otra vez volverla abajo?

—Yo me divierto —el mozo le contesta—

con este rudo afán que a usted molesta;

mas ya que usted se pone a reprendello,

¿sabrá decirme lo que pierdo en ello?

El viejo le replica: —¡Joven loco,

pierdes el tiempo! ¿Te parece poco?