que los más torpes y tontos,
al que brilla poco o mucho
le zahieren envidiosos.
EL ZAGAL Y EL NIDO
—¿Dónde vas, zagal cruel;
dónde vas con ese nido,
riendo tú, mientras pían
esos tristes pajarillos?
Su madre los dejó solos
en este momento mismo
que los más torpes y tontos,
al que brilla poco o mucho
le zahieren envidiosos.
—¿Dónde vas, zagal cruel;
dónde vas con ese nido,
riendo tú, mientras pían
esos tristes pajarillos?
Su madre los dejó solos
en este momento mismo